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LA SITUACIÓN EN EL PARTIDO
 

p La cuestión de la crisis de nuestro partido ha vuelto a ser destacada en primer plano por la prensa socialdemócrata del extranjero, lo que ha suscitado numerosos comentarios, perplejidad y vacilaciones en amplios círculos del partido. Por eso su órgano central debe hacer una completa aclaración de este problema. El artículo de Mártov en el núm. 23 de Golos y la intervención de Trotski, que consistió en publicar en hoja aparte la “resolución” del "club vienes", del 26 de noviembre de 1910, plantean ante los lectores el problema de la crisis, desvirtuando por completo la esencia de la cuestión.

p Tras el artículo de Mártov y la resolución de Trotski se ocultan determinadas acciones prácticas bien concretas, dirigidas contra el partido. El artículo de Mártov es tan sólo la forma literaria que adopta la campaña emprendida por los de “Golos” con el fin de frustrar la labor del CC de nuestro partido. La resolución de Trotski, que exhorta a las organizaciones locales a preparar una "Conferencia de todo el partido" al margen y en contra del CC, es la expresión de un objetivo idéntico al perseguido por los de “Golos”: destrozar las instituciones centrales, tan odiadas por los liquidadores, y, a la vez, destruir el partido como organización. No basta con denunciar estas acciones antipartidistas de Trotski y de los de “Golos”. Hay que luchar contra ellas. Los camaradas que quieren al partido y anhelan su resurgimiento, deben pronunciarse con toda energía contra todos los que, por consideraciones e intereses puramente fracciónales y de círculo, se esfuerzan por destruir el partido.

p El artículo de Mártov ¿A dónde llegamos? es una burla mal disimulada de las decisiones del Pleno y el júbilo de un liquidador ante los reveses del partido. "No se ha conseguido reunir ni una sola vez en Rusia el poco numeroso colegio del CC", escribe 16 Mártov, hasta con cursiva, como si lo embargara la alegría que sienten todos los liquidadores al conocer este hecho.

p Por desgracia, Mártov tiene razón. El CC de Rusia no ha logrado reunirse. Pero Mártov se equivoca si piensa que puede eludir la cuestión de quién saboteó la labor del CC en Rusia. Además de las trabas de la policía, hubo otra, no policíaca, sino política, que le impidió reunirse. Se trata de la conocida negativa de Mijaíl, Román e luri a presentarse a la reunión del CC, aunque sólo fuese para ser incorporados a él por cooptación; se trata de la declaración de esas mismas personas de que consideran "perjudicial la propia existencia del Comité Central”.

p No cabe duda de que la negativa a presentarse aunque sólo fuese a una reunión para ser cooptados, la negativa a presentarse a invitación de hombres que trabajan en medio de un sinfín de trabas policíacas, es un sabotaje al CC. Es indiscutible que esta acción política, acompañada de una motivación de principio, fue llevada a cabo por hombres que integran el grupo de “relevantes” colaboradores rusos de Golas (carta de los 16 en el núm. 19-20 de Golas), que forman parte de los grupos liquidacionistas legales del señor Potrésov y Cía. Todo esto son hechos. El que saboteó la labor del CC en Rusia fue el grupo de los legalistas independientes, enemigos de la socialdemocracia.

p Cuando Axelrod asegura (en el núm. 23 de Galos) que el “epíteto” de liquidador se aplica "sin distinciones", cuando llega al absurdo de decir que somos capaces de llamar liquidador a quien está físicamente cansado o agobiado por la lucha por el diario trozo de pan, y cuando, diciendo tan infantiles disparates, guarda silencio justamente sobre este grupo y aquellos grupos de liquidadores cuyos nombres fueron dados por el Órgano central no es necesario demostrar la mala fe de semejantes pretextos. Cuando Mártov y otros partidarios de “Golos” hacen como que “discuten” en Golos con los liquidadores del interior de Rusia, calificando sus actos de “ligereza” (!!) y “aconsejándolos” que esperen un poco más (Mártov sobre Levitski en el núm. 23), y al mismo tiempo colaboran estrechamente con ellos, forman con ellos una fracción especial en el extranjero para luchar contra el partido y apoyar a los enemigos del partido, a los señores Potrésov, podemos ver en este propósito tan sólo una de las muchas manifestaciones de la hipocresía política. Nadie que entienda de política dirá que el señor Míliukov lucha en serio contra 17 los de “Veji” cuando “discute” con ellos y los acusa de “ligereza”, y al mismo tiempo trabaja estrechamente con ellos en política. Todos verán que esto sólo prueba la hipocresía del señor Miliukov, y se ningún modo refuta su solidaridad política con los de “Veji”. Nadie que entienda de política dirá que el señor Stolipin y su gobierno luchan en serio contra las centurias negras cuando “discuten” con ellas (en Rossía) y las acusan de “ligereza”, y al mismo tiempo trabajan estrechamente con ellas. Todos verán que, al proceder así, el señor Stolipin y el gobierno zarista sólo prueban su hipocresía, que de ningún modo refuta el hecho de su solidaridad política con los Purishkiévich.

p Pero si todos pueden ver claramente la hipocresía política de Golos, en cambio, la alusión de Mártov de que "la legalidad mata" a los representantes oficiales del partido no puede ser entendida con claridad por 999 de 1.000 lectores, pues esta alusión es intencionadamente nebulosa.

p Es deber del Órgano Central disipar la niebla que envuelve la situación en el partido, a fin de que todos comprendan la esencia de la divergencia.

p Mártov se refiere a que no hay ninguna solución legal partidista de la crisis, excepto una decisión del CC. Por consiguiente, sí los liquidadores del interior han conseguido sabotear la labor del CC de Rusia (y si los liquidadores del extranjero logran impedir la reunión del CC, aunque sea fuera de Rusia) la situación no tendrá una solución legal. Y Mártov se regocija de antemano pensando: ha frustrado definitivamente la reunión del CC, no habrá solución legal y los liquidadores han triunfado en su juego.

p Mártov se ha apresurado. Lo que el señor Potrésov y demás enemigos del partido han guardado para sí mismos ha sido divulgado por Mártov demasiado pronto.

p I Sí, Mártov tiene razón! La única solución a la crisis del partido sólo puede ser hallada por el Comité Central. Por lo tanto, si las trabas policíacas y los obstáculos políticos que hemos mencionado impiden que el CC se reúna en Rusia, hay que reunirlo en el extranjero. Es la única forma en que puede abordarse la solución de la crisis. Y una de las tendencias dentro del partido, la de los bolcheviques, que en el último Pleno del CC concertó un pacto sobre la labor conjunta de partido fuera de las fracciones, dio un paso para apresurar la única solución 18 posible para la crisis del partido. Sus representantes pusieron a disposición del partido los fondos de la fracción bolchevique, con la condición de que simultáneamente con la disolución del centro de la fracción bolchevique se disolverían los de los mencheviques (los de “Golos”) y otzovistas (los de “Vperiod”). Esta condición no fue cumplida. Más aún. Golos Sotsialdemokrata, órgano de orientación de la fracción de “Golos”, puso bajo su protección y encubrió deliberadamente a los enemigos internos del partido, a los que, según recomendación unánime del CG, debemos combatir con toda energía, como desviaciones burguesas respecto de la socialdemocracia, hostiles al partido. Ante tan evidente incumplimiento de las condiciones del pacto concertado en el Pleno entre todas las tendencias y grupos del partido, ante la evidente política antipartidista de una de las partes contratantes, los bolcheviques estimaron necesario exigir que se les devolviera el dinero que un año atrás habían entregado condicionalmente al partido. El 5 de diciembre de 1910 presentaron el correspondiente pedido ante el Buró del Comité Central en el Extranjero. La instancia prevista por el Pleno será la encargada de determinar si los bolcheviques procedieron con razón o sin ella en este caso. Lo fundamental es que ahora, cuando los representantes de la tendencia bolchevique han presentado su pedido, la convocación del Pleno del CC en el extranjero no sólo constituye una necesidad para buscar solución a la crisis interna del partido: se trata de una necesidad impuesta a todas las tendencias y a todos los grupos que el 6 de enero de 1910 concertaron un pacto, una necesidad impuesta por el compromiso que ellos mismos contrajeron en ese sentido, por la resolución que ellos mismos aprobaron por unanimidad  [18•* . La convocación del 19 Pleno del CC no es sólo una necesidad de partido, sino una obligación jurídica. Vemos de nuevo que la situación no puede tensr más salida legal que la celebración del Pleno del CC ...

p Y es en este punto donde la política de los de “Golos” se ha evidenciado de inmediato.

p Según la clara e inequívoca resolución del CC, parece que al Buró del CC en el Extranjero no le quedaba más, en vista del pedido presentado por los bolcheviques, que convocar el Pleno, y sólo en el caso de que los intentos de convocación no tuvieran éxito en el trascurso de tres meses, recurrir a otra solución del problema, prevista también por el CC. Pero los de “Golos” siguieron otro camino.

p El 12 de diciembre, Igóriev, miembro del BCCE y partidario de “Golos” presentó por escrito una declaración, en la que se pronuncia [contra ¡a convocación del Pleno y dice que sólo acepta la comisión!

p La esencia del asunto está bien clara: el Pleno es soberano, y si se celebra puede hallar una solución legal a la crisis, a la intolerable situación en Rusia. La comisión, en cambio, no es soberana, no tiene ninguna atribución (más que la de examinar el pedido de los bolcheviques de que se les devuelva el dinero) y no puede hallar ninguna solución legal a la crisis.

p El refrán probó ser cierto: ¡quien fosa para otro cava, en ella cae!

p Apenas acababa Mártov de señalar amablemente al partido la “fosa” de la supuesta situación sin salida legal en que los liquidadores quisieran ver con tanto gusto al partido oficial, ¡cuando a ella fue a parar Igóriev, el de “Golas”]

p Los liquidadores rusos sabotearon la labor del CC en Rusia. Ahora los liquidadores en el extranjero sabotean también la reunión del CC en el extranjero. Los liquidadores están alborozados, saborean de antemano el gran placer (para Stolipin y para los liquidadores): que no exista ningún CC. ¡Un auténtico paraíso para los señores Potrésov, para la fracción de los de “Vperiod”!

p No nos detendremos a examinar aquí los subterfugios Bel adepto de “Golos” Igóriev, ni cómo fueron refutados por la 20 contradeclaración del miembro bolchevique del BCCE  [20•*  Nosotros sólo señalaremos que el partidario de “Golos” Igóriev declaró cortés y llanamente que protestará de nuevo contra el Pleno, aun en el caso de que se convocase de acuerdo con los Estatutos generales (para lo que se requiere la unanimidad del BCCE) y no por la disposición especial para el caso de presentación del pedido. El partidario de “Golos” Igóriev considera que la convocación del Pleno es un asunto demasiado “engorroso”, etc. Y es lógico, pues para los liquidadores resulta excesivamente “ engorrosa” la existencia misma de nuestro partido ilegal. El segundo “argumento” del adepto de “Golos” Igóriev es que el Pleno estaría integrado predominantemente por elementos de la emigración. Pero ello no impide que los de “Golos” apoyen por todos los medios el plan netamente de emigrado de Trotski, de convocar una conferencia "de todo el partido", al margen y en contra del Comité Central...

p ¡Los de “Golos” han decidido sabotear en cualquier caso la labor de todo Comité Central!

p Además, debemos llamar la atención de los militantes del partido sobre un problema más general: la situación en el POSDR. Lo mismo que cualquier partido revolucionario, el nuestro sólo puede existir y desarrollarse a condición de que los revolucionarios muestren un deseo, aunque sea elemental, de ayudarse mutuamente en la realización de la labor común.

p Si los Estatutos y resoluciones del partido (la “legalidad” del partido) no sirven para facilitar esa labor conjunta, pero son usados como pretextos por gente en algunos de los más importantes organismos del partido, para frenar esa labor desde el interior, entonces la labor de partido se convierte en una farsa indigna. En cualquier otro partido, la dificultad de convocar el Comité Central obligaría a buscar inmediatamente decenas de formas y caminos para eludir las trabas policíacas y encontrar nuevos métodos de trabajo. Nosotros, en cambio, encontramos fraccionistas dentro del partido, algunos de los cuales sirven ajos señores Potrésov, y otros a los francos otzovistas y semianarquistos fuera del partido. La “legalidad”, en manos de individuos 21 como el partidario de “Golos”, Igóriev, se convierte en un instrumento utilizado dentro del partido para perjudicarlo, par;; frenar su labor, para ayudar a los señores Potrésov a destruir el partido  [21•* . Tal situación es intolerable. Y no ayudarán a resolverla las "resoluciones bien intencionadas", de las que con razón se ríe, el propio Mártov. Para ayudar a resolver el asunto es preciso, ante todo, comprenderlo. Hay que comprender por qué es absurdo, indigno y ridículo ponerse a inventar resoluciones bienintencionadas sobre el trabajo conjunto con señores como Poírésov y Cía. Cuando el partido comprenda que tenemos aquí dos políticas incompatibles, que es una cuestión de socialdemocracia contra liberalismo, entonces encontrará rápidamente la salida. Y entonces podremos tener éxito en crear una “legalidad” que los liquidadores estarán imposibilitados de usar como zancadilla al partido.

p Francamente, él señor Potrésov y sus amigos merecen un voto de agradecimiento así como Igóriev, partidario de “Golos”, y los suyos, porque ayudan muy bien al partido a comprender todo esto.

p La intervención de Trotski, que aparentemente no guarda relación alguna con las burlas de Mártov a propósito de los reveses sufridos por el partido, ni con el sabotaje de la labor del CC por los de “Golos”, está ligada en realidad a ambos hechos por un vínculo indestructible, por el vínculo de los “intereses”. En el partido hay muchos que no comprenden aún en qué consiste ese vínculo. La resolución de Viena del 26 de noviembre de 1910, los ayudará sin duda a comprender el fondo de la cuestión.

p La resolución consta de tres partes: 1) declaración de guerra a Rabóchaia Gazeta (llamamiento a "oponerle una decidida resistencia" como "nueva empresa fraccional y de círculo", según la expresión de Trotski); 2) polémica contra la línea del “bloque” bolchevique-plejanovista; 3) anuncio de que "la asamblea del Club de Viena (es decir, Trotski y su círculo) ha decidido: 22 organizar un fondo de todo el pariido para preparar y convocar una conferencia del POSDR”.

p No nos detendremos para nada en la primera parte. Trotski tiene toda la razón cuando dice que Rabóchaia Gazeta es una "empresa privada" y "no tiene atribuciones para hablar en nombre de todo el partido",

p Pero hace mal en olvidar que él y su Pravda tampoco tienen tales atribuciones. Al decir que el Pleno ha considerado útil la labor de Pravda, Trotski hace mal en silenciar el hecho de que el Pleno había designado para la Redacción de Pravda a un representante del CC. Silenciar este hecho y mencionar al mismo tiempo las resoluciones del Pleno relativos a Pravda no es otra cosa que engañar a los obreros. Y este engaño es tanto más malintencionado, cuanto que, en agosto de 1910 Trotski expulsó de Pravda al representante del CC. Después de este incidente, después de haber roto Pravda los vínculos con el CC, el periódico de Trotski no es sino una "empresa privada", que, además, no ha sabido cumplir los compromisos contraídos. Mientras no vuelva a reunirse el CC, no hay más juez de las relaciones entre Pravda y el CC que el representante del Comité Central, designado por el Pleno, quien reconoció que la conducta de Trotski es antipartidista.

p Esto es lo que se deduce de la cuestión, tan oportunamente planteada por Trotski, de quien "está autorizado a hablar en nombre de todo el partido”.

p Más aún. Por cuanto (y en tanto) los legalistas liquidadores-independientes obstruyen el CC de Rusia; por cuanto (y en tanto) los de “Golos” obstruyen el CC en el extranjero la única institución autorizada para "hablar en nombre de todo el partido" sigue siendo el Órgano Central.

p Por esta razón, en nombre de todo el partido declaramos (¡ue Trotski sigue una política antipartiuista; que destruye la legalidad partidista y emprende la senda del aventurerismo y de la escisión cuando, sin mencionar para nada al CC en su resolución (¡como si ya se hubiese puesto de acuerdo con los de “Golos” de que la labor del CC podría ser saboteada!), anuncia, en nombre de un grupo del extranjero, que "se instituye un fondo para convocar una conferencia del POSDR". Sí los esfuerzos de los liquidadores por sabotear la labor del CC tuvieran éxito, nosotros, como única institución autorizada a hablar en nombre de 23 todo el partido, declararíamos inmediatamente que no participamos en absoluto en el “fondo” ni en la empresa de Trotski y que sólo consideraremos conferencia de todo el partido la convocada por el órgano Central y no por el círculo de Trotski   [23•* .

p Pero mientras que el problema del sabotaje al CC no se haya resuelto en forma definitiva queda la esperanza de una solución enteramente legal desde el punto de vista de las normas del partido.

p Al mismo tiempo que llamamos a todos los militantes a luchar con decisión por esa solución legal desde el punto de vista de las normas del partido, trataremos de investigar los " principios fundamentales" de nuestras divergencias, que los de “Golos” y Trotski se apresuran a convertir en división; los primeros, obstruyendo la labor del CC, y el segundo, haciendo caso omiso de él e "instituyendo un fondo", con el fin de que el círculo de Trotski convoque "una conferencia del POSDR" (¡no es broma!).

p Trotski dice en su resolución que al presente "no hay bases para una lucha de principio" entre los "leninistas y plejanovistas" (al sustituir de este modo por personas las comentes del bolchevismo y del menchevismo partidista, Trotski quiere expresar su desprecio, pero lo único que consigue es poner de manifiesto su incomprensión).

p Pues bien, el Órgano Central invita a los socialdemócratas de toda Rusia a estudiar estos principios fundamentales: ¡ dediquémonos precisamente a esta interesante cuestión, mientras se desarrolla la "nada interesante" lucha por la convocación del Pleno!

p Transcribimos íntegramente las razones dadas por Trotski para asegurar que la lucha del Órgano Central no está justificada por ninguna diferencia básica de principio:

p ... En todas [la bastardilla es de Trotski] las tendencias del partido ha arraigado firmemente el convencimiento de que es preciso restablecer la organización ilegal, unir el trabajo legal con el ilegal y aplicar una táctica socialdemócrata consecuente. El último Pleno señaló por unanimidad estas directrices fundamentales.

p Ahora, un año después del Pleno, la dificultad no estriba en prpclamar estas verdades, sino en aplicarlas en la práctica. El camino para 24 conseguirlo es el trabajo acorde y mancomunado de todos los sectores del partido—partidarios de “Golos”, “plejanovistas”, “leninistas” y grupo “ Vperiod”—y de todos los que se encuentran al margen de las fracciones, pues el partido ya ha salido espiritualmente de su infancia y ya es hora de que todos sus miembros se sientan y actúen como socialdemócratas revolucionarios, como patriotas de su partido, y no como miembros de fracciones. Y esta cooperación debe realizarse en el marco general del partido, y no en torno a organismos de fracción.

p Este es un ejemplo de cómo bellas palabras caen en pura charlatanería que encubre una gran mentira y un gran engaño, tanto para los mismos que se embriagan con esa charlatanería como para todo el partido.

p Pues es una mentira evidente y patente afirmar que ha arraigado firmemente en todas las tendencias del partido la convicción de que es necesario restablecer la organización ilegal. Todos los números de Golos muestran que los partidarios de éste consideran que el grupo del señor Potrésov y Cía. constituye una tendencia dentro del partido, y que no sólo la “consideran” como tal, sino que participan sistemáticamente en su “trabajo”. Hoy, un año después del Pleno, ¿no es ridículo y vergonzoso jugar al escondite, engañarse a s\ mismo, engañar a los obreros y eludir la cuestión con pretextos verbales, cuando de lo que se trata es de la "aplicación práctica" y no de simples frases?

p ¿Es así o no es así? ¿Considera Trotski o no que el señor Potrésov y demás, cuyos nombres exactos ha dado el Órgano Central, son una "tendencia dentro del partido"? En esto reside. justamente el problema de la "aplicación práctica" de las resoluciones tomadas por el Pleno, y hace ya un año que el Órgano Central lo planteó de modo claro, tajante e inequívoco, que no puede dar lugar a ninguna clase de pretextos.

p Trotski trata una y otra vez de salir del paso silenciando las cosas o recurriendo a simples frases, pues necesita ocultar a los lectores y al partido la verdad de que los grupos del señor Potrésov, de los 16, etc., son absolutamente independientes del p» rtido, se han constituido en fracciones totalmente separadas y, lejos de restablecer la organización ilegal, sabotean su restablecimiento y no aplican ninguna táctica socialdemócrata. Trotski necesita ocultar al partido la verdad de que los de “Golos” constituyen una fracción en el extranjero igualmente desvinculada del partido y que, en la práctica, sirve a los liquidadores de Rusia.

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p ¿Y los de “Vperiod”? Trotski sabe perfectamente que, después del Pleno, también ellos han robustecido y desarrollado su fracción, con recursos fuera del control del partido y con una escuela fraccional aparte, en la que no se enseña una "táctica socialdemócrata consecuente", sino que el "otzovismo constituye una matiz legítimo"; en ella se enseñan las ideas otzovístas sobre el papel de la III Duma, ideas que fueron expresadas en la plataforma fraccional && Vperiod.

p Trotski silencia esta verdad indiscutible, porque los objetivos reales de su política no soportan la verdad. Y esos objetivos reales aparecen cada vez más claros y evidentes, aun para los militantes menos perspicaces. Esos objetivos reales son el bloque antipartidista de los Potrésov y los de "Vperiod", apoyado y organizado por Trotski. La aprobación de las resoluciones de Trotski (como la “vienesa”) por los de “Golos”, el coqueteo de Frauda con los de “Vperiod”, los cuentos de Pravda de que en Rusia sólo actúan los de “Vperiod” y los trotskistas en las organizaciones locales, la propaganda que hace Pravda, de la escuela fraccional de los de “Vperiod” y el apoyo directo que Trotski presta a dicha escuela; todos estos son hechos que no pueden ocultarse mucho tiempo. Todo termina por saberse.

p El contenido de la política de Trotski es el "trabajo armónico" de Pravda con las fracciones de los señores Potrésov y de los de “Vperiod”. Los papeles en este bloque están claramente repartidos: los señores Potrésov prosiguen en su trabajo legalista al margen del partido, prosiguen en su tarea de destrucción de la socialdemocracia; los de “Golos” constituyen la sección en el extranjero de esta fracción, y Trotski asume el papel de abogado, asegurando a los ingenuos que "en todas las tendencias del partido ha arraigado firmemente" "una táctica socialdemócrata consecuente". También los de “Vperiod” tienen en él a un abogado, que defiende la libertad de su escuela fraccional y encubre su política con una hipócrita fraseología burocrática. Este bloque naturalmente dará su apoyo al “fondo” de Trotski y a la conferencia antipartidista que éste convoca, pues tanto los señores Potrésov como los de “Vperiod” obtienen aquí lo que necesitan: la libertad para sus fracciones, la consagración de las mismas, una tapa para su actividad, y un abogado para defender esta actividad ante los obreros.

p Pues bien, justamente desde el punto de vista de los " 26 principios fundamentales", no podemos dejar de considerar este bloque como aventurerismo en el sentido más literal de la palabra. Trotski no se atreve a decir que considera a Potrésov y a los otzovistas como auténticos marxistas y verdaderos defensores de los principios de la socialdemo ^^1^^cia. La esencia de la posición de un aventurero es que él siempre debe recurrir a las evasivas. Todo el mundo ve y sabe que los señores Potrésov y los otzovistas poseen, todos ellos, su propia línea (una línea antisocialdemócrata) y la aplican, mientras que los diplomáticos de “Golos” y de “Vperiod” sólo sirven de pantalla.

p La razón más profunda de que el nuevo bloque esté condenado al fracaso, por grandes que sean sus éxitos entre los filisteos, y cualesquiera que sean los “fondos” reunidos por Trotski con ayuda de las “fuentes” de “Vperiod” y de Potrésov, es que se trata de un bloque que carece de principios. La teoría marxista, los "principios fundamentales" de toda nuestra concepción del mundo, del programa y de la táctica de nuestro partido, no han pasado por casualidad a uno de los primeros planos de lavida toda de nuestro partido. No ha sido casual, sino ineludible, el que después del fracaso de la revolución, en todas las clases de la sociedad, entre las más amplias masas populares se haya despertado el interés hacia las bases profundas de toda la concepción del mundo, incluyendo los problemas religiosos y filosóficos y los principios de nuestra doctrina marxista en su conjunto. No ha sido casual, sino inevitable, que las masas, arrastradas por la revolución a una intensa lucha en torno a los problemas de la táctica, hayan mostrado en esta época en que no se producen acciones públicas el deseo de tener conocimientos teóricos generales. Es preciso explicar de nuevo a estas masas los principios del marxismo; la defensa de la teoría marxista vuelve a estar a la orden del día. Si Trotski dice que el acercamiento entre los bolcheviques y los mencheviques partidistas "carece de contenido político" y es “inestable”, sólo muestra con ello su profunda ignorancia y pone de relieve su absoluta necedad. En la lucha de los bolcheviques contra las ideas no socialdemócratas de los de “Vperiod”, en la lucha de los mencheviques partidistas con los señores Potrésov y los de “Golos”, triunfaron justamente los principios fundamentales del marxismo. Y precisamente este acercamiento en el problema de los principios fundamentales del marxismo fue lo que constituyó la base real del trabajo 27 verdaderamente armónico realizado por los bolcheviques y los mencheviques partidistas durante todo el año transcurrido desde el Pleno. Esto es un hecho, y no palabras, promesas ni " resoluciones bien intencionadas". Y cualesquiera fueran en el pasado y sean en el futuro las divergencias entre el bolchevismo y el menchevismo (sólo los aventureros son capaces de atraer a la multitud con promesas de que las divergencias pueden desaparecer o pueden ser “liquidadas” por tal o cual resolución), este hecho histórico no puede ser borrado. Tan sólo el propio desarrollo interno de las mismas fracciones principales, tan sólo su propia evolución ideológica puede ser la garantía de la desaparición real de las fracciones mediante su acercamiento, mediante su experiencia en el trabajo conjunto. Y esto comenzó después del Pleno. Aún no hemos visto trabajo armónico entre Potrésov y los de “Vperiod” y Trotski. Lo único que hemos visto fue diplomacia de círculo, juegos de palabras y solidaridad en las evasivas. Pero el partido ha visto durante un año el trabajo armónico de los bolcheviques con los mencheviques partidistas, y todos los que sean capaces de valorar el marxismo, todos los que aprecien los "principios fundamentales" de la socialdemocracia, no dudarán ni por un momento de que las nueve décimas partes de los obreros de ambas fracciones estarán a favor de ese acercamiento.

p El bloque de Trotski con Potrésov y los de “Vperiod” es una aventura precisamente desde el punto de vista de los "principios fundamentales". Esto no es menos cierto desde el punto de vista de las tareas políticas del partido. El Pleno señaló efectivamente estas tareas por unanimidad, pero no se reducen ni mucho menos * la frase trivial de unificar el trabajo legal e ilegal (también los kadetes “unifican” la Riech legal con el CC “kadete” ilegal), frase tomada por Trotski con toda intención para halagar a los señores Potrésov y a los de “Vperiod”, a quienes no les molestan en absoluto las trivialidades y las frases huecas.

p La situación histórica del movimiento socialdemócrata en la época de la contrarrevolución burguesa—dice la resolución del Pleno—, da lugar inevitablemente, como manifestación de la influencia burguesa sobre el proletariado, por un lado, a la negación del Partido Socialdemócrata ilegal, a la disminución de su papel y de su importancia, al intento de reducir el alcance de las tareas y consignas programáticas y tácticas de la socialdemocracia revolucionaria, etc.; por otro lado, a la negación del trabajo 28 de Ja socialdemocracia en la Duma y de ¡a utilización de las posibilidades legales, a la incomprensión de la importancia que tienen uno y otra, a Ja incapacidad de adaptar la táctica socialdemócrata revolucionaria a ¡as peculiares condiciones históricas del momento, etc.

p Después de un año de experiencia nadie puede eludir una respuesta directa a la pregunta de cuál es la significación real de estas indicaciones. No puede olvidarse que, en el Pleno, todas las organizaciones socialdemócratas de los nacionales (a las que entonces adhirió Troíski, quien tiene por costumbre adherirse a toda mayoría del momento) manifestaron por escrito que, "en él fondo, sería conveniente calificar de liquidacionisrno la tendencia señalada en la resolución y contra la cual hay que luchar”.

p La experiencia del año trascurrido desde el Pleno ha mostrado en la práctica que es justamente en los grupos de Potrésov, y en la fracción de los de “Vperiod” donde se personifica esa influencia burguesa sobre el proletariado. Evadirse de este hecho evidente es puro aventurerismo, porque hasta ahora nadie se ha atrevido a decir abiertamente que los Potrésov y Cía. no siguen la línea del liquidacionismo ni que el reconocimiento del otzovismo como "matiz legítimo" corresponde a la línea del partido. No en vano hemos vivido un año desde la realización del Pleno. Ahora tenemos más experiencia. Hemos visto la manifestación práctica de las tendencias que entonces se señalaron. Hemos visto las fracciones en que han personificado esas tendencias. Y hoy ya no se puede engañar a sectores obreros más o menos amplios con palabras sobre el "trabajo armónico" de estas fracciones antipartidistas en un supuesto espíritu "de partido”.

p Finalmente, y en tercer lugar, la política de Trotski es también una aventura en el sentido de organización, pues, como ya hemos señalado, infringe la legalidad de partido y, al organizar una conferencia en nombre de uno de los grupos en el extranjero (o en nombre del bloque de dos fracciones antipartidistas, los de “Golos” y los de “Vperiod”), toma abiertamente el camino de la división. Como estamos autorizados a hablar en. nombre de todo el partido, tenemos el deber de defender hasta el final la legalidad de partido. Pero en modo alguno deseamos que las formas de la “legalidad” impidan a los militares ver el fondo de la cuestión. Al contrario. Nosotros ponemos la atención principal de los socialdemócratas justamente en el fondo de la 29 cuesion, en el bloque de los de “Golos” y de “Vperiod”, que proege la plena libertad de acción liquidacionista de los señores Potrésov y la de los otzovistas para destruir el partido.

p Llamamos a todos los socialdemócratas a luchar resueltamente por la legalidad de partido y contra el bloque antipartidista, a luchar en nombre de los principios fundamentales del marxismo y para depurar la socialdemocracia de todo liberalismo y anarquismo.

p P. S. La publicación de este artículo en folleto aparte ( decidida por el voto de la mayoría de la Redacción: dos representantes de la tendencia bolchevique y el representante de la organización polaca) provocó en los otros dos miembros de la Redacción—partidarios de “Golos”—una protesta que fue publicada en hoja aparte. Los autores de la hoja no se refieren al fondo del artículo La situación en el partido y acusan a la mayoría de la Redacción: 1) de haber infringido los derechos formales de los dos corredactores; 2) de haber realizado una "denuncia policíaca". Por cuanto la discusión no se refiere a los principios ni a cuestiones de táctica, sino que se realiza en un plano de querellas organizativas y ataques personales, consideramos que lo más acertado es trasladarla íntegramente al Comité Central. Creemos que .todos los camaradas que defienden él partido, sin esperar incluso la decisión del CC sobre esta cuestión, sabrán aquilatar en su justo valor los métodos “polémicos” de los miembros de la Redacción: Mártov y Dan.

p Escrito antes del 15 (22) de diciembre de 1910.

p Publicado el 23 ó 24 de diciembre de 1910 (5 6 6 de enero de 1911) como edición aparte del artículo aparecido en el núm. 19 de Sotsial-Demokrat; por segunda vez, el artículo con el postscriptum se publicó el 13 (26) de enero de 1911 en el Suplemento al núm. 19-20 del periódico Sotsial-Demokrat.

Se publica de acuerdo con el texto de la edición aparte, cotejado con el del Suplemento.

* * *
 

Notes

 [18•*]   En el Pleno, el CC y determinados representantes de la tendencia bolchevique concertaron un acuerdo—reconocido como ley del partido, como punto de arranque de la legalidad de partido—sobre la trasmisión condicional de sus fondos al partido. Este acuerdo fue publicado en el Órgano Central (núm. 11). en el que se señalaban también todas las formalidades, estipuladas por el Pleno, relacionadas con ese acuerdo. Lo principal de lo previsto para el caso de que los bolcheviques declarasen que han sido infringidas las condiciones de la unificación por los de “Golos” y los de “Vperiod”, es la convocación de un Pleno (en el extranjero). "Si por una u otra causa—dice la decisión del Pleno publicada en el núm. 11 del órgano central—no se consigue celebrar un Pleno en el plazo de tres meses a partir de la presentación del pedido de los representantes de la tendencia bolchevique, se designará una comisión especial.”

[20•*]   En una carta dirigida al Órgano Central, este cantarada nos ruega que le ayudemos a dar a conocer al partido los intentos de los de “Golos” de impedir la celebración del Pleno.

[21•*]   Y cuando Mártov se burla de las instituciones oficiales del partido, diciendo que "la legalidad las mata", tiene razón por cuanto unas formas “legales” de tales instituciones (es decir, forma creadas por los Estatutos del partido o por decisión del Pleno) que permiten a Mijail, Román, luri, a los de “Golos” (por intermedio de Igóriev), etc., frenar el trabajo, “matan” la labor fecunda.

[23•*]   No cabe la menor duda de que es realmente necesaria cuanto antes una conferencia de todo el partido, convocada por su Comité Central.