[1] Emacs-Time-stamp: "2007-08-15 17:25:59" __EMAIL__ webmaster@leninist.biz __OCR__ ABBYY 6 Professional (2006.03.03) __WHERE_PAGE_NUMBERS__ top __FOOTNOTE_MARKER_STYLE__ [0-9]+ __FOOTNOTE_MARKER_SEQUENCE__ continuous [BEGIN] __SERIES__ Progreso. El socialismo hoy __AUTHOR__ E. Lazutkin __TITLE__ El Socialismo y la Riqueza __TEXTFILE_BORN__ 2006-03-03T08:12:19-0800 __TRANSMARKUP__ "Y. Sverdlov" __PUBL__ Editorial Progreso __PUBL_CITY__ Moscú [2] __TRANSLATED_BY__ Traducido del ruso por O. Razinkov
pyccKoro TeKcia JI. HepHOBa Jla3yiKHH EpMOJiañ CCMCHOBHM
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© H:i,aaTejiiiCTBO ..üporpecc'', 1974 r.
(C) Traducción al español~
Editorial Progreso
__YEAR__ 1974 [3] __ALPHA_LVL1__ ANOTACIÓNEn el libro se describe, en forma de divulgación científica, el contenido de la riqueza en el socialismo, la relación entre la riqueza social e individual y el proceso de su creación en la sociedad socialista.
El autor demuestra que la fuente más importante de la riqueza socialista y la premisa principal del triunfo del socialismo sobre el capitalismo y de la elevación del bienestar del pueblo es el aumento de la eficacia de la producción y, en primer lugar, el crecimiento de la productividad del trabajo. En el libro se ofrece una argumentación científica de la necesidad de observar un riguroso régimen de ahorro. Se presta especial atención al progreso científico-técnico, la reforma económica y la organización científica del trabajo, la producción y la administración.
El autor ha empleado las investigaciones sociológicas y los datos sobre el progreso de la economía de la URSS y el desarrollo del individuo en la sociedad socialista.
__PRINTERS_P_3_COMMENT__ 1* [4] ~ [5] __ALPHA_LVL1__ PREFACIOEl problema de la riqueza no es nuevo. Ha centrado su atención en él la ciencia económica burguesa, que puede ser calificada, globalmente, ciencia del enriquecimiento de los capitalistas.
Sin embargo, la economía política burguesa, incluso en el período clásico de su evolución, cuando contenía elementos científicos, puesto que los intereses del progreso social coincidían en cierta medida con los de la clase naciente de los capitalistas, no se atrevió a arrancar por completo el velo a la fuente verdadera de la riqueza capitalista. Esta fuente es la explotación del trabajo asalariado y el saqueo de los pueblos. Según la definición figurada de Marx, el capitalismo recién nacido emanaba inmundicia y sangre de todos sus poros. Sus ideólogos estaban interesados en no descubrir, sino, por lo contrario, encubrir este aspecto tan repugnante del capital, lo que precisamente hacen con gran tesón hasta nuestros días, presentando la actual sociedad burguesa como una sociedad de "prosperidad general" y declarando " 6 __RUNNING_HEADER_LEFT__ E. LAZUTKIN popular" al capitalismo. A pesar de las tentativas de endulzar el capitalismo, las masas trabajadoras refuerzan la lucha contra la riqueza burguesa y por la transición revolucionaria al régimen auténticamente popular, al socialismo.
El problema de la riqueza ocupó un lugar notable en las obras de los clásicos del marxismo, maestros y dirigentes de los trabajadores del mundo entero. G. Marx, F. Engels y V. I. Lenin ofrecieron una definición precisa de la riqueza como resultados acumulados del trabajo y mostraron que la riqueza debía pertenecer legítimamente a la población obrera, que en realidad la creaba.
"Se elabore o no cierto producto como mercancía —dice Carlos Marx en El Capital—, él es siempre una forma material de riqueza, un valor de uso destinado a servir para el consumo individual o = productivo"^^1^^.
Tras la forma material de la riqueza, Marx y Engels descubrieron su contenido social-económico y demostraron que la acumulación de la riqueza capitalista conduciría inevitablemente la sociedad a la revolución socialista. En El Capital se dictó la sentencia de muerte al régimen de los explotadores: "Le llega la hora a la propiedad privada capitalista. Los expropiadores son = expropiados"^^2^^. Cien años más tarde, en toda una serie de países de Europa, Asia y América se acabó, en una u otra forma, con la riqueza burguesa. La lucha contra el capitalismo acrece y culminará inevitablemente con el triunfo completo del socialismo en todo el planeta.
Al estudiar la riqueza en estrecha relación con el modo de producción, Marx, Engels y Lenin también dedicaron una gran atención a los problemas de su desarrollo después del triunfo de la revolución socialista. Sus tesis teóricas referentes a estos problemas y su pronóstico científico adquieren especial importancia para los países que se han sacudido la dependencia colonial y eligen el camino de desarrollo independiente. Los pueblos de estos países saben bien qué es la riqueza capitalista. Durante muchos años padecían hambre y trabajaban para que se enriqueciesen los _-_-_
~^^1^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Obras, ed. en ruso, t. 24, pág. 154.
~^^2^^ Ibid., t. 23, pág. 773.
7 __RUNNING_HEADER_RIGHT__ PREFACIO colonizadores y los explotadores locales. La doctrina marxistaleninista es la antorcha que ilumina el camino de los trabajadores hacia la libertad, el bienestar y la felicidad verdadera.Las tesis teóricas de los clásicos del marxismo sobre la riqueza no han perdido tampoco su vigencia en el período de transición gradual del socialismo al comunismo. Esta transición supone la creación de la abundancia, es decir, una multiplicación reiterada de la riqueza social como condición necesaria del bienestar completo y del desarrollo multilateral de cada miembro de la sociedad. Se comprende, por eso, el creciente interés por el problema de la riqueza socialista.
El XXIV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética dedicó una gran atención a este problema. El Congreso aprobó las Directrices para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de 1971 a 1975. Este importantísimo documento del Partido Comunista da a conocer, en forma concisa, las orientaciones principales de los esfuerzos creadores del pueblo soviético en el curso del noveno quinquenio.
"La tarca principal del quinquenio —se subraya en las Directrices del XXIV Congreso del PCUS— consiste en asegurar un ascenso considerable del nivel de vida material y cultural del pueblo sobre la base de un rápido ritmo de desarrollo de la producción socialista, del aumento de su eficacia, del progreso científico-técnico y del incremento acelerado de la productividad del trabajo".
El cumplimiento de esta tarea supone que cada soviético comprenda claramente su lugar en la lucha por el comunismo. La riqueza de la sociedad socialista se asemeja a un océano que, lejos de poder evaporarse, se hace cada vez más grande, pues afluyen a él millones de ríos que traen frutos del trabajo creador de los soviéticos. La aclaración de la esencia de la riqueza popular, su contenido e importancia, del proceso de su creación y de las vías de su multiplicación contribuirá a una lucha bien orientada por la gran eficacia de la producción. Como se señala en las resoluciones del XXIV Congreso del PCUS, esta lucha "debe convertirse de hecho en la condición más importante de la gestión socialista de la economía, en el contenido fundamental de la 8 emulación socialista de todas las colectividades productoras, de millones de = trabajadores"^^3^^.
El presente trabajo tiene como objeto esclarecer los problemas principales de la riqueza socialista desde las posiciones de la herencia teórica de los clásicos del marxismoleninismo y de las resoluciones del Partido Comunista de la Unión Soviética. Estos problemas son muy numerosos, lo que no ha podido menos de reflejarse en la plenitud de su análisis y ha obligado a limitarse a citar ejemplos principalmente de la esfera de la industria. Estos ejemplos se refieren tanto a la URSS en conjunto como a las repúblicas federadas concretas.
Aquí se plantean ciertos problemas nuevos, poco examinados en la correspondiente literatura. Entre ellos figuran, por ejemplo, las cuestiones del papel de las empresas en la creación de la riqueza social; del modo de medir el grado en que la colectividad laboral emplea sus posibilidades para aumentar la riqueza popular; del influjo del nivel de organización de la empresa sobre la utilización de su potencial económico, etc. El autor confía en que el estudio de estos problemas beneficiará también al desarrollo de la economía nacional.
_-_-_~^^3^^ Materiales del XXIV Congreso del PCUS, ed. en ruso, pág. 474.
[9] __NUMERIC_LVL1__ Capítulo I __ALPHA_LVL1__ LA RIQUEZA SOCIALISTADespués de realizar en el año 1937 el primer vuelo sin escala de la historia de la URSS a los EE.UU., los pilotos V. Chkálov, G. Baidukov y A. Beliakov regresaron a Europa en el transatlántico "Normandía''. El interés hacia los magníficos aviadores soviéticos fue enorme, se les hacía una multitud de variadísimas preguntas. Un millonario estadounidense le preguntó a V. Chkálov:
— ¿Es usted rico?
— Sí, soy muy rico.
— Y ¿en qué se expresa su riqueza? —insistió el hombre de negocios.
— Tengo 170 millones —contestó Chkálov.
— ¡170 millones! ¿Rublos o dólares? —profirió perplejo el norteamericano.
— No —dijo el representante del País de los Soviets—, tengo 170 millones de personas que trabajan para mí, así como yo trabajo para ellas.
Con esta respuesta fue expresada una profunda verdad vital. Pero, para poder apreciarla como es debido, hay que llegar a comprender mejor qué es la riqueza.
10Unos economistas incluyen en la riqueza social los bienes materiales acumulados, todo el volumen del producto social global, fabricado en un período concreto, las riquezas naturales y hasta el clima. Otros entienden por riqueza sólo los bienes materiales acumulados y los recursos naturales utilizados. (Esta explicación figura en casi todos los manuales de estadística y Economía política). Los terceros refieren a la riqueza sólo los bienes materiales acumulados.
Esta diferencia de opiniones se debe al planteamiento impreciso del problema. ¿De qué riqueza se trata? Cabe distinguir, en primer lugar, la riqueza en la amplia acepción de la palabra, es decir, la que abarca a todos los bienes de que disponen los hombres de una u otra manera, comprendidos los dones de la naturaleza e incluso sus propias capacidades. En segundo lugar, la ciencia económica destaca la riqueza social o nacional (popular), vinculada de modo indisoluble con el trabajo y mediatizada por éste.
"Nada que no corresponda a esta actividad, es decir al trabajo —señala Marx—, no es riqueza social, sino un elemento natural, pura y = simplemente"^^1^^.
Los recursos naturales, aunque constituyen la base lógica de la actividad vital de los hombres, se incluyen en la riqueza social únicamente cuando están incorporados a la actividad económica social.
Marx decía que las capacidades de trabajo de los hombres o sea "la pericia de la población'', eran "la acumulación principal de la riqueza y el fruto más importante del trabajo pretérito''. Pero, renglón seguido añadía que este fruto no existía de por sí, sino en el propio trabajo vivo, es decir no constituía una riqueza, sino su fuente = activa^^2^^.
El producto social constituye el conjunto de los bienes materiales, creados en un período determinado, y es una importantísima parte de la riqueza nacional. El producto social aumenta la riqueza nacional en la medida en que la envergadura de la producción supera el consumo.
_-_-_~^^1^^ C. Marx. El Capital. = C. Marx y F. Engels. Ob. cit, t. 26, parte III, pág. 446.
~^^2^^ Ibid., pág. 306.
11El problema está en que la producción encierra siempre el consumo: se gastan materias primas, combustible y otros objetos de trabajo, máquinas y otros medios de trabajo, así como la fuerza de trabajo y los artículos de consumo, necesarios para su reproducción. Por eso, el aumento de la riqueza es el resultado precisamente de la superación de la producción respecto del consumo y no de cualquier producción en general.
La riqueza no es una magnitud invariable. Por una parte, se consume constantemente y, por otra, se complementa incesantemente. La ``inmovilidad'' aparente de la riqueza se asemeja, según la expresión figurada de Marx, a una estación de pasajeros siempre llena, pero siempre con nuevos viaje- ros"^^3^^. La fuente de este relleno es el plusproducto que se crea en el proceso de la reproducción ampliada.
Así pues, por riqueza se entiende todo el conjunto de bienes materiales y espirituales acumulados, creados, descubiertos o adaptados para satisfacer ciertas demandas humanas. El producto social global es todo lo fabricado en un período concreto, mientras que la riqueza nacional o social es el conjunto de todos los valores de que dispone la sociedad en un período determinado, independientemente de cuando fueron creados. El producto social global de la URSS en 1960 fue de 304 mil millones de rublos, mientras que la riqueza nacional, valorada aproximadamente según su coste completo, de 431 mil millones de rublos. Estos valores son la condición imprescindible de existencia de la sociedad humana, con la particularidad de que el papel principal lo desempeña la riqueza material, pues los hombres, antes de que se dediquen a una obra científica o artística, deben beber, comer, vestirse, calzarse y tener vivienda y otras condiciones indispensables para la vida.
Por su destino y uso, los bienes materiales se dividen en: medios de producción y artículos de consumo. Entre los primeros se encuentran los instrumentos de trabajo y materias primas, compuestas por los objetos de trabajo a los que se ha aplicado ya el trabajo humano a fin de incorporarlos al proceso de producción. A los segundos pertenecen alimentos, ropa, calzado, casas de vivienda y otros bienes análogos.
_-_-_~^^3^^ Ibid., pág. 292.
12Los artículos de consumo tienen primordial importancia para la reproducción de la vida, mientras que el desarrollo de la sociedad en conjunto, su potencial económico y la magnitud de la riqueza dependen en gran medida de la fabricación de los medios de producción. "Las épocas económicas se distinguen no por lo que se produce, sino cómo se produce, con qué medios de = trabajo"^^4^^.
Entre las riquezas materiales se encuentran también el oro y la plata, como encarnación del dinero universal, y otros valores que constituyen los tesoros. En caso de necesidad, estos valores pueden convertirse en objetos de trabajo, artículos de consumo y medios de circulación, útiles para el cambio por cualquier mercancía: desde naranjas hasta naves cósmicas. Por eso, V. I. Lenin enseña a los trabajadores soviéticos que es necesario cuidar y multiplicar la reserva de oro y otras reservas monetarias y utilizarlas sensatamente para luchar contra el capitalismo.
En el curso del progreso social se hace cada vez más importante la riqueza espiritual, es decir, los conocimientos científicos y de ingeniería y la experiencia de los hombres en la esfera de producción acumulados previamente y creados en cada año nuevo. El signo distintivo de este tipo de riqueza no es otra cosa que el índice de desarrollo de la principal fuerza productiva de la sociedad: los trabajadores.
Los componentes esenciales de la riqueza espiritual son las obras de arte, literatura, cine, etc. En los años de la Gran Guerra Patria, el pueblo soviético no escatimó esfuerzos para salvar estos tipos de riqueza de los invasores fascistas. Lo hacía comprendiendo que salvaba la dignidad nacional de su Patria.
Todos los tipos de riqueza, que se hallan dentro del giro económico o del uso cultural, se consumen de una u otra manera. El consumo es un elemento necesario de reproducción de la vida. Por consiguiente, para asegurar la actividad vital normal de la sociedad, todos los tipos de riqueza deben reproducirse constantemente. Debido a que el desarrollo de la sociedad socialista supone una satisfacción cada vez mayor de las demandas materiales y culturales de sus miembros, la riqueza debe restituirse en magnitudes cada vez _-_-_
~^^4^^ Ibid., t. 23, pág. 191.
13 mayores. Por eso, en general la riqueza no se puede suprimir. Sólo es posible modificar su forma social y el carácter de atribución.La riqueza está ligada indisolublemente a la propiedad, es decir, a las relaciones entre los hombres en cuanto a los medios de producción y otros tipos de riqueza.
Desde el surgimiento de la propiedad privada (esto sucedió hace 809 mil años, en el período de la descomposición del régimen primitivo), la riqueza se concentró invariablemente en manos de unas cuantas personas, que poseían los medios de producción y disponían de todo lo necesario para mantener su dominación.
Al caracterizar la civilización desarrollada bajo la dominación de la propiedad privada, Engels escribía: "La codicia vulgar ha sido la fuerza motriz de la civilización desde sus primeros días hasta hoy; su único objetivo determinante es la riqueza, otra vez la riqueza y siempre la riqueza, pero no la de la sociedad, sino la de tal o cual miserable indi- viduo"^^5^^.
La concentración de los medios de producción y de toda la riqueza nacional en manos de la burguesía constituye la base económica de la explotación del trabajo asalariado y de la transformación de la población obrera en fuentes de enriquecimiento de los capitalistas.
En las condiciones de la propiedad burguesa, la riqueza social reviste la forma específica del capital y está representada como una enorme concentración de mercancías en manos de un puñado de explotadores.
Por ejemplo, en los EE.UU. de hoy día, la parte principal de la riqueza nacional pertenece a doscientas familias de multimillonarios. En el país capitanean, de hecho, sesenta familias, entre las cuales se destaca un grupito más reducido aún de supermultimillonarios que son reyes no coronados de los EE.UU. y tratan de imponer su voluntad a todo el mundo. Son 20 ó 25 grupos financieros monopolistas que concentran más de un tercio de todo el capital de las sociedades anónimas de los EE.UU. El más importante es el grupo de Morgan, cuyo capital personal supera los 7.000 millones _-_-_
~^^5^^ F. Engels. = El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. C. Marx y F. Engels. Op cit., t. 21, pág. 176.
14 de dólares. Además, este grupo ejerce un control sobre un capital mayor de G5.000 millones de dólares, invertido en distintos sectores de la economía. Le cede poco el grupo de Rockefeller que controla igual masa de capital por acción. El grupo de Dupont, que dispone de un capital de más de 20.000 millones de dólares, es un siniestro pulpo financiero.En Inglaterra, la parte leonina de la riqueza nacional pertenece a un 2% de propietarios. Es análoga la situación observada en Francia y otros países capitalistas desarrollados.
La dominación de la propiedad burguesa conduce a que el obrero se incorpora al proceso de producción capitalista sin poseer nada que no sea su fuerza de trabajo. Al gastar su fuerza de trabajo, abandona este proceso. Recibe en cambio únicamente lo necesario para el restablecimiento de su fuerza de trabajo y la producción posterior de la plusvalía de que dispone el capitalista. El consumo individual de los obreros no es más que un elemento de la reproducción del capital.
Cuando el capital no necesita de mano de obra, condena a los trabajadores al desempleo y a la miseria absoluta. En el año 1970, a pesar de los grandes pedidos militares, en los EE.UU. había (incluso según datos oficiales) 5.000.000 de desempleados. Según los datos de las organizaciones sindicales estadounidenses, a fines del año 1971, el número de desocupados ascendió en el país a 7.000.000 de personas (un 8% del número de ocupados), con la particularidad de que entre los negros, ya a comienzos del año 1971, cada tercera persona apta para el trabajo sufría a causa del desempleo. En Inglaterra, el número de desempleados se aproxima a un millón de personas, en Francia ha superado las 500.000 personas. De cada tres franceses de hasta 25 años de edad uno busca trabajo.
Igual que cien años atrás, en la actual sociedad burguesa, el único patrimonio que el obrero posee es: su capacidad de trabajo. Está condenado a vender su fuerza de trabajo, que se convierte de este modo en una propiedad del capital, igual que aperos. En estas condiciones, el obrero pertenece a sí mismo únicamente cuando lucha contra la esclavitud capitalista.
La revolución socialista pone fin a la riqueza burguesa que condena al grueso de la población a desempeñar el papel de trebejo miserable del capital.
15El socialismo no niega, ni mucho menos, la riqueza en general, pero no admite su concentración en manos de unos cuantos y su crecimiento a cuenta de la explotación del pueblo trabajador. Esta idea fue formulada claramente ya en el Manifiesto del Partido Comunista hace más de 120 años: "El rasgo distintivo del comunismo no es la abolición de la propiedad en general, sino la abolición de la propiedad burguesa''. Al arrancar el poder a los explotadores y convertir los medios de producción en propiedad social, la revolución socialista transforma la riqueza en patrimonio de los propios trabajadores. Estas fueron precisamente las consecuencias de la Gran Revolución Socialista de Octubre.
__ALPHA_LVL2__ NATURALEZA Y COMPOSICIÓNLa riqueza de la sociedad socialista, a diferencia de la sociedad capitalista, está representada no sólo por las masas de mercancías. Por añadidura, no está concentrada en manos de la minoría, sino que constituye una verdadera riqueza popular y está representada por diversos valores materiales y espirituales, de los que muchos ya no tienen una forma mercantil. Estos valores son patrimonio o bien directamente de todo el pueblo, o bien de cierta colectividad de trabajadores o de familia, o bien de determinados ciudadanos.
En el primer caso, nuestra riqueza es de propiedad estatal socialista. Todos los miembros de la sociedad socialista son iguales respecto a esta riqueza. Nadie de ellos puede disponer de esta riqueza por separado. La poseen en común. El Estado popular, o los órganos por él autorizados actúan, en nombre de todos los miembros de la sociedad, como administradores inmediatos de esta riqueza.
En el segundo caso, la riqueza es un bien colectivo ( koljosiana, cooperativa). Los miembros de la hacienda colectiva o de la cooperación de consumo administran esta riqueza a través de la asamblea general, la reunión de mandatarios y los organismos elegidos por las mismas.
Cuando la riqueza es un bien individual de los trabajadores, todos los miembros de la familia o algunos de ellos disponen de ella.
16Así pues, la riqueza socialista es un bien social y personal. Esta disimilitud de la forma social de la riqueza tiene una base objetiva. La envergadura de la socialización de la riqueza no depende del capricho de alguien, sino del carácter y modo de utilización y del valor de la riqueza.
"Por primera vez en la historia —dijo A. N. Kosyguin, Presidente del Consejo de Ministros de la URSS, en el XXIV Congreso del PCUS—, el socialismo convierte la riqueza de la sociedad en riqueza para todos los miembros de ella. Esta es una de las fuentes del heroísmo laboral de los soviéticos, de su fidelidad a los ideales del comunismo, una de las bases de la unidad indestructible del partido y el pueblo".
Los revisionistas del marxismo se pronuncian por la transformación de la propiedad socialista estatal en propiedad de las colectividades laborales. Esto conduciría a la pérdida del contenido popular de la propiedad social, a la oposición de unas empresas a otras y al resurgimiento de la lucha competitiva entre ellas. Como resultado, se frenaría el desarrollo de la economía nacional y se pondrían en peligro las bases vitales del socialismo.
No es casual que la propiedad socialista estatal sea objeto del ataque furioso de los enemigos empedernidos del socialismo: los sionistas, perros de presa del imperialismo internacional. Estos, al predicar "nuevos modelos del socialismo'', el "socialismo mercantil'', etc., los consideran, según la definición del Secretario General del Partido Comunista de los EE.UU., G. Hall, como medio necesario para "crear túneles ideológicos clandestinos" y aplicar la "contrarrevolución silenciosa".
En la sociedad socialista no debe existir la oposición del Estado a las colectividades laborales. En las condiciones de un socialismo desarrollado, el Estado es el órgano de todo el pueblo, creado por los propios trabajadores para cumplir sus tareas generales y administrar inmediatamente la producción social a escala nacional. Hasta el paso completo a la fase superior del comunismo, la administración del desarrollo económico, político, social y cultural de la sociedad sólo es posible en las condiciones del fortalecimiento del Estado de todo el pueblo, bajo la dirección del Partido Comunista.
17Las propuestas de entregar las empresas en propiedad de las colectividades laborales no son nuevas. Se hacían ya en los primeros años de Poder soviético y fueron calificadas de anarcosindicalismo, bajo el cual se entiende una corriente oportunista y hostil a los intereses del proletariado en el movimiento sindical y que introduce en los sindicatos concepciones y acciones anarquistas. El anarcosindicalismo rechaza la dirección política por parte de la vanguardia de la clase obrera, los partidos comunistas, mantiene una actitud hostil ante la lucha política de los trabajadores y ve el objetivo final en el paso de los medios de producción a los sindicatos o "colectividades de productores''. Desenmascarando tales propuestas, Lenin señalaba: ".. .toda legitimación, directa o indirecta, de la propiedad de los obreros de una fábrica o profesión determinada sobre su producción especial, o de sus derechos a debilitar o frenar las disposiciones del poder estatal constituye la mayor tergiversación de los principios fundamentales del Poder soviético y la renuncia completa al = socialismo"^^6^^.
En la propiedad socialista estatal se encuentran los tipos de riqueza de los que depende la vida de todo el pueblo. Los trabajadores los emplean para sus necesidades comunes. Entre estos tipos de riqueza figuran, ante todo, los medios principales de producción: empresas industriales, agropecuarias, de transporte, comunales, comerciales y otras. Son asimismo patrimonio de todo el pueblo las instituciones (con todas sus riquezas) científicas, culturales, de sanidad pública, de instrucción, las de servicios sociales y comunales, los órganos de administración y de protección del orden público, así como los medios de defensa y las reservas materiales y monetarias.
Un tipo especial de riqueza es la tierra con su suelo fértil, bosques, subsuelos y cuencas fluviales. Los recursos naturales incorporados ya a la actividad económica corresponden a la riqueza real, mientras que los que se puede utilizar aún, a la riqueza potencial. Por ejemplo, los árboles de una selva son, en potencia, según Marx, valores de uso.
_-_-_~^^6^^ V. I. Lenin. = El control obrero y la nacionalización de la industria. Obras Completas, 5a ed. en ruso, t. 36, pág. 481.
__PRINTERS_P_17_COMMENT__ 2—622 18El territorio de la Unión Soviética es de 2.240, 22 millones de hectáreas, de las cuales 2.227,5 millones compone la superficie terrestre. El 1 de noviembre de 1969, los bienes raíces ocupaban 546,2 millones de hectáreas, de las cuales 223,3 millones correspondían a los campos labrados. La tierra es el medio más importante de producción en la agricultura, la base de la garantía de la actividad vital de todo el pueblo.
La tercera parte del territorio de la Unión Soviética está cubierta de bosques, que ocupan casi 750 millones de hectáreas. La reserva total de plantaciones forestales de la URSS es aproximadamente de 80.000 millones = de~m3.
La tierra soviética es inconmensurablemente rica. En el mundo no hay Estados iguales a la Unión Soviética en cuanto a territorio, macizos forestales y riqueza del subsuelo. Hasta la Revolución de Octubre fue estudiado, en el aspecto geológico, sólo un 10% del territorio del país; hasta 1929, un 18%, mentras que actualmente, los geólogos han recorrido ya casi toda nuestra tierra. Como resultado, la Unión Soviética ocupa el primer lugar del mundo en cuanto a las reservas exploradas de mineral de hierro y manganeso, cobre, plomo, cinco, niquel, bauxitas, volframio, mercurio, azufre, etc. Sólo en los años del octavo quinquenio (1966--1970), el volumen de los trabajos de prospección geológica se incrementó en más de un 33%. Los geólogos han descubierto más de 170 yacimientos de combustible líquido y de gas. Se han estudiado, y este proceso continúa, otros recursos minerales. Merced a un colosal aumento de los recursos naturales explorados se ha multiplicado y sigue creciendo el volumen de la producción de todos los sectores de la industria de extracción.
Los fondos fijos de producción, que forman la base material de toda la producción social, constituyen un tipo valiosísimo de la riqueza nacional soviética. Estos fondos son los medios de producción (máquinas, equipos, edificios e instalaciones de destino productivo, medios de transporte, etc.) que se utilizan en el curso de varios ciclos de producción o hasta de varios años. Según una valoración previa, el 1 de enero de 1970 su coste ascendía a 422 mil millones de rublos. Estos fondos constituyen la mayor parte (el 61,7%) de todos los fondos fijos.
Desde el tercer quinquenio (1938--1941), los fondos fijos de producción del país son indivisiblemente propiedad 19 socialista. La mayor parte de ellos son los fondos fijos de producción de la industria (20S mil millones de rublos), lo que testimonia el carácter industrial de nuestra economía y el papel rector de la industria socialista en toda la economía nacional.
La valoración de los fondos fijos de producción de la agricultura es de 84 mil millones de rublos. Estos fondos se hallan a disposición de los sovjoses (más de 14.000) y otras empresas agropecuarias estatales, así como de los koljoses.
En la Unión Soviética hay 34.700 koljoses que son organizaciones cooperativas de campesinos, agrupados voluntariamente para gestionar en común la gran producción agropecuaria socialista sobre la base de los medios de producción sociales y del trabajo colectivo.
De acuerdo con la Constitución de la URSS, la tierra se atribuye a los koljoses, según acto estatal, en usufructo gratuito y a perpetuidad. Todas las tierras de koljoses, estén en usufructo social o sirvan de hacienda auxiliar, son patrimonio de todo el pueblo. Para desarrollar la producción social, los koljoses crean, utilizan planificadamente y completan los fondos fijos y circulantes de producción. Estos fondos no se distribuyen entre los koljosianos y constituyen, junto con la propiedad socialista estatal de la tierra, la base económica del régimen koljosiano. En el período de 1960 a 1969, estos fondos crecieron considerablemente. Hacia comienzos del año 1972, su valor ascendió a 67.000 millones de rublos. Los koljoses aportan un 49% de toda la producción mercantil agropecuaria (el 57% de la producción de la agricultura propiamente dicha y un 44% de la producción ganadera).
Junto con los fondos de producción y los recursos naturales incorporados a la actividad económica, las reservas sociales de los medios de producción forman parte de la riqueza nacional de la URSS. Todos estos tipos de riqueza, en conjunto, constituyen los fondos de destino productivo. La segunda mitad de la riqueza son los fondos de consumo, entre los cuales figuran, ante todo, los fondos improductivos de satisfacción conjunta de las necesidades de la población (sanidad pública, instrucción, cultura, construcción de viviendas y esfera de servicios culturales y comunales), así como los fondos de consumo directamente social (de las 20 instituciones de investigación científica, órganos financiero-- crediticios, órganos de administración y de defensa). Hacia el 1 de enero de 1972, todos los fondos fijos improductivos de la economía nacional soviética (a los precios de 1955) constituían 298 mil millones de rublos. El fondo de satisfacción de las necesidades individuales de la población que comprende los bienes domésticos individuales y las reservas sociales de los artículos de consumo es asimismo una importante parte de la riqueza nacional.
La composición de la riqueza nacional puede ser representada esquemáticamente en la siguiente forma:
Riqueza nacional fondos de destino productivo fondos de consumo Fondos fijos de producción Recursos naturales incorporados a la actividad económica Fondos circulantes materiales Reservas sociales de los medios de producción Fondos fijos improductivos de satisfacción común de las necesidades de la población Fondos de consumo social inmediato Artículos de satisfacción de las necesidades personales Reservas sociales de los artículos de consumoLos explotadores, que dominaban en Rusia antes de la Gran Revolución Socialista de Octubre, recurrían a todas las artimañas para multiplicar sus riquezas. Pero, el pueblo vencedor obtuvo en herencia literalmente ruinas y miseria. El país arrancado a la burguesía, a los terratenientes e intervencionistas recordaba, según la definición figurada de Lenin, a un hombre golpeado hasta dejarle medio muerto. Se tuvo que crear la economía de la URSS sobre ruinas y rescoldos.
En el año 1921, el volumen de producción global de la industria no alcanzó siquiera a un tercio de lo fabricado en 1913. Al mismo nivel se encontraba el tráfico de mercancías por ferrocarril. El país, capaz de alimentar por sus recursos naturales y humanos, a medio mundo, sufría hambre.
21En comparación con el año 1921, desde el cual empezó, en realidad, el desarrollo de la economía nacional soviética, la riqueza de la URSS ha aumentado en proporciones astronómicas.
Incluso en comparación con el año 1913, con el período en que las tempestades destructoras de la primera guerra mundial, la intervención y la guerra civil no habían afectado aún a Rusia, se aprecia que la riqueza nacional soviética se ha multiplicado decenas de veces merced al trabajo creador de los obreros, koljosianos y la intelectualidad popular. Por ejemplo, los fondos fijos de producción de todos los sectores de la economía nacional fueron, en el año 1972, 21 veces mayores que en 1913 (los fondos de la industria, 70,3 veces). Y esto, a pesar de que los bárbaros fascistas alemanes infirieron, en los años de la segunda guerra mundial, un gigantesco daño al País Soviético: destruyeron y quemaron por completo o en parte 1.710 ciudades y poblados y más de 70.000 aldeas; quemaron y destruyeron más de 6.000.000 de edificios, privando de casa a unas 25.000.000 de personas; destruyeron 31.850 empresas industriales, 65.000 kilómetros de líneas ferroviarias, 4.100 estaciones de ferrocarril y 36.000 instituciones de correo y telégrafo, estaciones telefónicas y otras empresas de comunicaciones; arrasaron y saquearon decenas de miles de koljoses y sovjoses; sacrificaron, quitaron y llevaron a Alemania 7.000.000 de caballos, 17.000.000 de cabezas de ganado vacuno,~20.000.000 de cerdos y 27.000.000 de ovejas y cabras. Además, los hitlerianos destruyeron y saquearon 40.000 hospitales y otras instituciones médicas, 84.000 escuelas, establecimientos de enseñanza media especializada y superior e institutos de investigación científica y 43.000 bibliotecas públicas.
Al valor del año 1941, el daño causado a la economía de la URSS y a ciudadanos particulares (pérdidas a causa de la destrucción directa o saqueo de bienes) fue de 679 mil millones de rublos, comprendidas las pérdidas de las empresas e instituciones estatales, iguales a 287; las de los koljoses, a 181; las de los habitantes de la ciudad y del campo, a 192, y las de las organizaciones sociales, a 19 mil millones de rublos. Cabe tener en cuenta, además, que los gas.tos del Estado soviético para la guerra contra la Alemania fascista, así como contra el Japón y las pérdidas de ingresos que, 22 debido a la ocupación, tuvieron las empresas y organizaciones estatales y cooperativas, los koljoses y la población de la Unión Soviética, se calculan en la suma superior a 1.890 mil millones de rublos (al valor del año 1941; en escala vieja).
Pese a estas colosales pérdidas, el pueblo soviético ha sabido multiplicar en brevísimos plazos la riqueza nacional de su Patria. En el año 1972, el producto social global ascendió a 715 mil millones de rublos, o sea fue catorce veces mayor que en el año 1936. Hacia 1973, los fondos fijos de producción aumentaron, con respecto al período prerrevolucionario, veintitrés veces, constituyendo por su valor el 70% del capital fijo de producción de los EE.UU.
Los fondos de producción constituyen la base material del incremento de la riqueza social. Esta base se fortaleció considerablemente en los años del octavo quinquenio. En el período de los años 1965--1970, los fondos fijos de producción aumentaron el 50%. Al propio tiempo, se operaron cambios cualitativos en su composición gracias a la puesta en función de medios de producción más perfectos y rentables técnicamente y del desarrollo preferencial de los sectores que determinan el progreso técnico. En el quinquenio, el volumen de la producción industrial, en conjunto, creció el 50%, mientras que la producción de energía eléctrica, el 54%; la de construcciones mecánicas y tratamiento de metales, en el 74%, la de la industria petroquímica, en el 78%, y la de fabricación de aparatos de precisión, casi en el 100%. Como resultado, aumentó sensiblemente el potencial económico del país. Su acrecentamiento repercute positivamente en el incremento de la producción de mercancías de consumo popular. Esta última aumentó anualmente, en el curso del quinquenio, un 8,3% contra un 6,3% de incremento de los años del lustro precedente. Entre los artículos de consumo crece la proporción de las mercancías de uso duradero.
Al pasar la riqueza a manos de los trabajadores, se aceleró verticalmente el desarrollo económico del país.
Un rasgo característico del país del socialismo es la nivelación del desarrollo económico de todas sus regiones. Esto significa que la riqueza de las regiones anteriormente atrasadas crece a ritmo más acelerado, y el proceso de su industrialización avanza con mucha mayor rapidez que en las regiones 23 centrales. Esta práctica corresponde plenamente al programa nacional del Partido Comunista de la Unión Soviética.
Ya antes de conquistar el poder, los comunistas de Rusia proclamaron el establecimiento de la igualdad política de las naciones, la liquidación de todos los tipos de opresión nacional, el derecho de las naciones a la autodeterminación, es decir, a la solución independiente del problema de su destino, y proclamaron el rumbo al desarrollo de cada nación en todos los aspectos a fin de lograr una igualdad real de los pueblos.
Poco tiempo después del triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre, al haber acabado con la intervención imperialista y la guerra civil, el pueblo trabajador del País de los Soviets, compuesto por más de cien naciones y nacionalidades, decidió crear la Unión indestructible de repúblicas libres. El 30 de diciembre del año 1922, el I Congreso de los Soviets de la URSS aprobó por unanimidad la Declaración y el Tratado sobre la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
En la Unión Soviética, que agrupa a quince repúblicas federadas, actúan paralelamente dos tendencias: la del desarrollo de las naciones y la de su acercamiento mutuo. La base económica común de estas tendencias son el crecimiento de la riqueza social, la profundización de la división socialista del trabajo y la comunidad de los intereses económicos.
En los años de desarrollo socialista, en la Unión Soviética se ha formado y fortalecido la amistad inquebrantable de los pueblos que es la fuente importantísima de la fuerza e invencibilidad del socialismo. El gran pueblo ruso ha ayudado a alcanzar las cumbres del progreso moderno a todos los pueblos y nacionalidades anteriormente atrasados. En el año 1970, el volumen total de la producción industrial de la URSS, en conjunto, superó al de 1913 en 92 veces, mientras que de la RSS de Bielorrusia, en 101 veces; de la RSS de Moldavia, en 146 veces; de la RSS de Kazajia, en 146 veces; de la RSS de Armenia, en 184 veces y de la RSS de Kirguizia, en 188 veces.
En todas las repúblicas y regiones nacionales se han formado sus propios cuadros altamente calificados, capaces de cumplir las tareas más complejas del desarrollo de la producción, la ciencia y la técnica. Más de 50 pueblos han 24 creado, en los años de Poder Soviético, su propia escritura y desarrollado su literatura nacional. La enseñanza escolar se practica en 65 lenguas de naciones y pueblos del país. Cada república federada tiene su Academia de Ciencias, numerosos institutos de investigación científica, teatros y estudios cinematográficos nacionales. En los años de Poder soviético, muchas repúblicas federadas han superado, en cuanto al nivel de instrucción superior, a países capitalistas desarrollados tales como Francia, Inglaterra, Italia y la RFA. A cada 10.000 habitantes corresponde: en Francia, 96 estudiantes; en Inglaterra, 83; en Italia, 70 y en la RFA, 48, mientras que en la RSS de Moldavia, 124; en la RSS de Turkmenia, 131; en la RSS de Tadzhikia, 134; en la RSS de Kazajia, 152; en la RSS de Bielorrusia, 154; en la RSS de Kirguizia, 161; en la RSS de Uzbekia, 189; en la RSS de Azerbaidzhán, 192 y en la RSS de Armenia, 214.
Muchos de los pueblos anteriormente atrasados, apoyándose en la ayuda fraternal del gran pueblo ruso, han materializado, en medio siglo, la transición del feudalismo al socialismo, eludiendo el camino tormentoso del desarrollo capitalista. Al visitar el Uzbekistán soviético, el escritor indúe Pandit Sunderlal dijo: "Si Uzbekistán se ha convertido, en las condiciones del régimen soviético, en un país altamente desarrollado —¡y esto es así!—, el régimen soviético es el mejor del mundo".
La renta nacional tiene una importancia decisiva para el crecimiento de la riqueza social. Representa la parte del producto social global que queda después de descontar el valor de los medios de producción gastados en el proceso de creación de este producto. La renta nacional comprende el producto necesario, destinado a satisfacer las demandas de los trabajadores de la producción material, y el producto adicional con la cual se satisfacen las demás necesidades de la sociedad. La renta nacional se crea anualmente por el trabajo de los ocupados en la producción material y se gasta para la acumulación (de 20 a 25%) y el consumo (de 75 a 80%). Así pues, la renta nacional constituye la fuente de acrecentamiento de la riqueza tanto social como individual.
Merced al carácter universal del trabajo y al crecimiento indeclinable de su productividad en el socialismo, el ritmo de aumento de la renta nacional es, en nuestro país, más de 25 dos veces superior al de los países capitalistas. En el año 1970, en la URSS la renta nacional superó en 46,7 veces a la del año 1913. Sólo en el período de 1960 a 1970, la renta nacional creció de 154 mil millones a 266.300 millones de rublos. En 1971, en la industria se creó una renta nacional por la suma de 159.000 millones de rublos; en la agricultura, de 61.000 millones; en el suministro material y técnico, de 34.000 millones; en la construcción, de 33.200 millones y en el transporte y las comunicaciones, de 16.600 millones de rublos. De la suma total de la renta nacional, producida en 1972 (304.100 millones de rublos) fueron invertidos en la economía nacional 299.300 millones de rublos, de los cuales 212.200 millones se gastaron para el consumo, comprendido el consumo propio de la población (187.200 millones de rublos).
Renta nacional de la URSS (en miles de millones de rublos) 143,3 190,5 221,5 285,2 369
1960 1965 1967 1970 1975 (plan)
s^^| acumulación | | consumo
Las ventajas del socialismo sobre el capitalismo se manifiestan, en forma concentrada, en unos ritmos más altos de crecimiento de la renta nacional. En el período de 1951 a 1972, la renta nacional aumentó en la URSS en 5,8 veces; en la RFA en 3,5 veces; en Francia e Italia en 3 veces, y en los EE.UU. en 2 veces."
26Las inversiones básicas en la economía nacional tienen una importancia decisiva para la multiplicación de la riqueza socialista, comprendida la renta nacional. Las inversiones básicas crean la base material para la ampliación de la producción socialista, aceleran el ritmo del progreso científicotécnico, aumentan los fondos fijos de destino improductivo (viviendas, instituciones de servicios culturales y comunales, de sanidad pública, instrucción, etc.) y conducen a la elevación del bienestar del pueblo.
En cincuenta años (1918--1968), únicamente las inversiones centralizadas estatales en la economía de la URSS fueron de (a precios comparativos) 537 mil millones de rublos, con la particularidad de que su envergadura crece considerablemente cada quinquenio. Por ejemplo, en los años del primer quinquenio (1929--1932) fueron invertidos 6.200 millones de rublos, mientras que en el lustro de 1966 a 1970, 352 mil millones.
En los años del octavo quinquenio, las inversiones fueron un 40% mayores que en el lustro precedente (1961--1965) y permitieron aumentar sensiblemente las posibilidades de multiplicación de la riqueza social. Basta decir que en el período comprendido entre los años 1966 y 1970 fueron puestos en explotación nuevos medios de producción de energía eléctrica (54 millones de kilovatios), acero (18 millones de Tm), abonos minerales (33 millones de Tm) y cemento (17 millones de Tm); la longitud de los principales gasoductos aumentó en 25.000 km.
Crecieron los potenciales de producción de artículos de consumo en la industria: de calzado de cuero, en 148 millones de pares; de artículos de punto, en 400 millones de unidades, etc.
Se aplicaron importantes medidas necesarias para fortalecer la base material y técnica de la agricultura. Esto repercutió positivamente en la elevación del rendimiento de cultivos agrícolas y de la ganadería. El promedio anual de la producción global de la agricultura en los años 1965--1970 aumentó un 21% con respecto a los años 1961--1965. Es un incremento de peso. Sólo en 1970, el volumen de la producción agropecuaria creció, a precios comparativos, en 6.900 millones de rublos, ascendiendo a 85.800 millones de rublos.
La ampliación de las inversiones de capital es típica para 27 todas las regiones del país. Si las inversiones del período del primer quinquenio en la región de Moscú se toman por 100 unidades, en el segundo quinquenio constituyeron ya 219 y en el quinto, 554 unidades. En el sexto quinquenio, su volumen superó al del primer quinquenio 11 veces, y en el séptimo quinquenio, 16 veces.
Las inversiones en la economía nacional de las repúblicas federadas menos desarrolladas crecen a un ritmo aún más elevado. En la URSS en conjunto, la puesta en explotación de todos los fondos fijos en 1970 fue aproximadamente 13 veces mayor que en 1940, mientras que en la RSS de Bielorrusia, 15 veces; en la RSS de Kirguizia, más de 19 veces, en la RSS de Uzbekia, casi 20 veces; en la RRS de Kazajia, 21,5 veces y en la RSS de Moldavia, 118 veces.
Merced a las gigantescas inversiones, que crecen con cada quinquenio, en el fomento de la economía y la cultura de todas las repúblicas federadas, se ha creado en ellas un fuerte potencial económico. El desarrollo de la división del trabajo ha conducido a que sus economías hayan comenzado a completarse mutuamente. Cada una de las repúblicas desarrolla, en conjunto, tanto la industria como la agricultura, teniendo en cuenta sus riquezas naturales, recursos materiales y laborales y experiencia acumulada. Debido a esto, el desarrollo múltiple de la economía se combina con su especialización por repúblicas. La RSS de Bielorrusia se ha convertido, por ejemplo, en una república de gran producción química. Al propio tiempo, ocupa un notable lugar en la producción total de la URSS de tractores y automóviles, aparatos de precisión y de radio, máquinas-herramienta y líneas automáticas. En la RSS de Uzbekia se han creado 100 sectores nuevos de la industria, comprendida la producción de maquinarias agrícolas, necesarias para el cultivo de algodón. En la RSS de Georgia han cobrado desarrollo la metalurgia, las construcciones mecánicas, la construcción de tornos, las industrias química y electrotécnica y otros sectores industriales. La RSS de Letonia proporciona un 25% de la producción de la URSS de vagones para ferrocarriles electrificados, un 20% de la fabricación de radiorreceptores, un 25% de lámparas de alumbrado, etc.
Los pequeños pueblos han obtenido un mayor provecho, que se elevaron del régimen patriarcal a las cumbres del 28 progreso. La República Socialista Soviética Autónoma de Buriatia, por ejemplo, construye aviones, fabrica diversos medios técnicos, vagones, autogrúas, motores eléctricos y aparatos de precisión complejos. En la República Socialista Soviética Autónoma de Mordovia se han desarrollado los sectores que determinan el progreso técnico: electrotecnia, construcción de aparatos de precisión, fabricación de maquinaria química y otros.
El presente quinquenio, el noveno (1971--1975), ha inaugurado una etapa cualitativamente nueva de creación de la riqueza social. Anteriormente eran los factores extensivos los que tenían principal importancia para la ampliación de los volúmenes de producción, y el desarrollo iba a lo ancho a cuenta de la nueva construcción industrial y del aumento del número de trabajadores, mientras que en el noveno quinquenio adquieren principal significado los factores intensivos, o sea, la utilización completa de los potenciales de producción existentes, la introducción de las realizaciones de la ciencia y la técnica y el crecimiento de la productividad del trabajo.
Estas particularidades del nuevo quinquenio han hallado su nítida expresión en las tareas fundamentales del fomento de la economía de la URSS de los años 1971--1975, planteadas en las Directrices del XXIV Congreso del PGUS. Se proyecta obtener todo el incremento de la producción industrial en las empresas existentes sin aumentar el número de trabajadores. La producción agropecuaria crecerá anualmente, como término medio, un 20--22%, con la reducción simultánea del número de ocupados. La renta nacional aumentará en el quinquenio en un 40%, (se prevé que el 80%, por lo menos, de este aumento se obtendrá a cuenta de la elevación de la productividad del trabajo).
Esto no significa, claro está, que en el presente quinquenio se reducirán las construcciones básicas. Por lo contrarío, las inversiones en la economía nacional se amplían un 36--40%. Su volumen total constituirá una gigantesca suma: alrededor de 500 mil millones de rublos. Esto es casi tanto, como en 1970 costaban todos los fondos fijos de producción. Pero, la orientación de las inversiones será algo distinta, lo que dará lugar a modificaciones esenciales en la composición de nuestra riqueza nacional. En medida considerable se destinan al reequipamiento técnico de la 29 economía nacional, en correspondencia con las demandas de la actual revolución científico-técnica.
En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se prevé aumentar los potenciales, ante todo, en las empresas en funcionamiento, mediante la introducción de la nueva tecnología, la modernización y la sustitución de equipos anticuados y la aplicación de otras medidas que permitan aumentar la producción, sin extender, como regla, las áreas de producción, con gastos menores y en plazos más breves, en comparación con la nueva construcción.
Se desarrollan a ritmo acelerado los sectores que determinan el progreso técnico: la generación de energía eléctrica, la industria química, las construcciones mecánicas y, particularmente, la fabricación de aparatos de precisión, de medios de automatización y técnica de mando. Se operan nuevos cambios en el emplazamiento de las fuerzas productivas a cuenta de la asimilación activa de las zonas septentrionales y orientales del país, ricas en recursos naturales. Como regla, en las ciudades importantes se suspenderá el emplazamiento de nuevas empresas industriales, a excepción de las obras vinculadas con los servicios públicos y la economía comunal.
En el noveno quinquenio, el partido se orienta firmemente al fortalecimiento de la base material y técnica de la agricultura en todos los aspectos, lo que es la premisa decisiva para una satisfacción cada vez mayor de las demandas de productos alimenticios por la población, y de materia prima por la industria. Sólo las inversiones del Estado en el desarrollo de la agricultura, comprendidas la construcción de obras necesarias para la producción, de viviendas y de edificios de servicio cultural-social, así como la adquisición de medios técnicos, serán de 82.200 millones de rublos.
El volumen de inversiones en el mejoramiento consecuente de las condiciones de trabajo y de vida de los soviéticos y en una satisfacción aún mayor de sus demandas, en pro de su desarrollo multifacético, es más grande que en el quinquenio precedente. La tarea fundamental del quinquenio consiste precisamente en asegurar un auge considerable del nivel de vida material y cultural del pueblo.
Las inversiones de cada república son sobre la base de
la gestión económica y planificación a escala de la URSS.
30
Muchas obras en construcción importantes se han convertido
en un verdadero símbolo de amistad fraternal de los
pueblos de la URSS. La reconstrucción de Tashkent, azotado
por un terremoto, fue declarada obra de todo el pueblo.
Muchos pueblos de la URSS han construido en común las
centrales hidroeléctricas de Bratsk y Nurek, el Canal de
Karakum, las fábricas de automóviles de Togliatti y del Kama.
El Secretario General del GC del PCUS, L. I. Brézhnev,
en su discurso pronunciado en la reunión solemne celebrada
en Tbilisi con motivo del 50 aniversario de la RSS de
Georgia, expresó en los siguientes términos los
pensamientos actuales de los soviéticos de todas las nacionalidades:
"Todos nosotros, cualquier que sea la república en que
vivamos, somos patriotas soviéticos, hijos de una Patria
socialista. Nuestra tierra natal, nuestra Patria, son inmensos
espacios, extendidos desde el Océano Pacífico hasta el Mar
Báltico y desde el Océano Glacial Ártico hasta el Pamir y el
Cáucaso. Y todo lo que han creado en esta tierra las manos
del hombre —magníficas ciudades, gigantescos complejos
industriales, trigales en flor, cascadas de centrales eléctricas
y valores de la cultura espiritual— todo esto es fruto del
trabajo común, es nuestro patrimonio común, patrimonio del
pueblo soviético".
El noveno quinquenio es el período del sucesivo desarrollo acelerado de la industria de las repúblicas federadas. El volumen de la producción industrial global de la Unión Soviética aumentará de 1971 a 1975, un 42--46%; en la RSFSR, un 44--47%; en la RSS de Ucrania, un 38--41%; en la RSS de Bielorrusia, el 53--56%; en la RSS de Uzbekia, un 46--49%; en la RSS de Kazajia, el 57--60%; en la RSS de Turkmenia, el 55--58%; en la RSS de Moldavia, el 56--59% y en la RSS de Armenia, el 60--63%.
El crecimiento impetuoso del volumen de inversiones presenta mayores exigencias a su empleo racional. Para aumentar la riqueza social es particularmente importante reducir los plazos de diseño, construcción y asimilación de los potenciales de nuevas empresas. Las investigaciones de los científicos soviéticos y la experiencia de vanguardia muestran que existen posibilidades reales para reducir en dos años los plazos de construcción de las grandes empresas. Como resultado, el volumen de la producción sin terminar 31 disminuiría en las obras de destino productivo de todo el país en 6-8 mil millones de rublos, lo que permitiría elevar la renta nacional de 4 a 5 mil millones de rublos. La reducción de los plazos de asimilación de los nuevos potenciales de producción en dos años ofrecerá la posibilidad de aumentar la producción en 20 mil millones de rublos anuales. En este caso la renta nacional crecerá en 10 mil millones de rublos.
En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se prevé elevar sensiblemente la eficacia de las inversiones. Es importante obtener el incremento máximo de la producción por cada rublo invertido.
Las resoluciones del XXIV Congreso del PCUS se cumplen felizmente. En dos años del noveno quinquenio (años 1971 y 1972), la producción industrial aumentó en 54.000 millones de rublos (15%), y la renta nacional, en 26.200 millones (10%). La puesta en función de los fondos fijos en toda la economía nacional constituyó alrededor de 170.000 millones de rublos, alcanzando a comienzos de 1973 su volumen total 850.000 millones de rublos (casi siete veces más que en 1940).
En 1972, la riqueza nacional de la URSS (sin contar la tierra y los bosques) ascendió a 1.500.000 millones de rublos, creciendo veinte veces respecto del año 1913. Y eso cuando en los años de la Gran Guerra Patria, el pueblo soviético había perdido no menos de un 30% de su riqueza nacional.
Al analizar la naturaleza de la riqueza en el socialismo, vemos que ésta es patrimonio de los trabajadores y se considera con justa razón perteneciente al pueblo. Por su composición material, la riqueza es muy variada. Contiene todo lo necesario para satisfacer las necesidades de producción, de defensa y otras que experimenta todo el Estado, así como las crecientes demandas materiales y culturales de los soviéticos.
__ALPHA_LVL2__ LA RIQUEZA DE LA SOCIEDAD,En el socialismo existen distintos tipos de propiedad de la riqueza. Esto se debe a la dependencia objetiva de las formas de propiedad y las relaciones de producción en 32 conjunto respecto del nivel de desarrollo y del carácter de las fuerzas productivas. En el socialismo, fase primaria del comunismo, es imposible socializar todos los elementos de la riqueza. Más aún, es evidente que también en la fase superior del comunismo, en que dominará ilimitadamente la propiedad popular única sobre los medios de producción, los medios de uso personal irán pasando de la propiedad social a la propiedad individual.
Nos preguntamos: ¿cuáles son las proporciones de distribución de la riqueza en el socialismo entre distintas formas de propiedad? No es fácil contestar con exactitud matemática a esta pregunta.
La riqueza es extremadamente multiforme, siendo difícil darle una apreciación única y definitiva. De eso se valen los economistas y sociólogos burgueses. Cuando les conviene, incluyen en la riqueza las acciones, papeles de Estado y otros títulos de valor que circulan en divorcio de los valores reales y constituyen un capital ficticio. Exageran con frecuencia el valor de los recursos naturales para ``aumentar'' la suma total de la riqueza nacional y mostrar el "carácter progresivo" del capitalismo, supuestamente capaz de aumentarla a altos ritmos.
En el capitalismo se hacen muchas alteraciones, al calcular aquella parte de la renta nacional que va a parar, de uno u otro modo, a manos de los trabajadores en calidad de pago por su única mercancía: la fuerza de trabajo.
La sociedad socialista no está interesada, ni mucho menos, en la deformación del cuadro real de la vida económica del país, comprendida la distribución de la riqueza. Si surgen, a veces, ciertas imprecisiones, repercuten muy negativamente en los cálculos de plan. Por eso, los organismos estatales, que responden por la veracidad del cuadro económico del país y, ante todo, la Dirección Central de Estadística, adjunta al Consejo de Ministros de la URSS, y sus órganos en las localidades perfeccionan constantemente los métodos de cálculo de la riqueza.
Para confrontar distintos tipos de riqueza se utiliza la valoración de los fondos fijos de producción, los fondos circulantes de producción, las reservas de mercancías y los bienes de la población. La tierra, su subsuelo y los bosques 33 se incluyen en los fondos fijos de producción y se valoran convencionalmente.
Esta valoración de la riqueza social fue efectuada por primera vez con gran detalle en el año 1936, es decir, cuando en la Unión Soviética fue construido ya, en lo fundamental, el socialismo. Sus resultados mostraron que el 90% de todos los fondos de producción del país, comprendidos la tierra y los bosques, eran ya un patrimonio de todo el pueblo, se encontraban en la propiedad socialista estatal y se utilizaban por la clase obrera en correspondencia con los planes de desarrollo del país; un 8,7% pertenecía a los koljoses y cooperativas; un 1,1% estaba en propiedad personal de los koljosianos y un 0,2%, en propiedad de los campesinos y artesanos individuales.
Los fondos fijos constituyen, en el Estado soviético, el 68% del valor de la riqueza nacional; las reservas de los fondos circulantes, un 23% y los bienes personales de la población, un 9%. Si se toma en consideración que los fondos fijos y circulantes se encuentran en la propiedad social, será evidente el significado del triunfo del socialismo. Este triunfo ha dado lugar a que la masa fundamental de la riqueza nacional se haya convertido en riqueza de toda la sociedad. Una parte considerable de la riqueza se concentra asimismo en las haciendas colectivas y las agrupaciones cooperativas. En propiedad personal se encuentran principalmente los artículos de uso.
La riqueza que es un patrimonio personal se subdivide, a su vez, en la familiar y la individual. La primera está compuesta por artículos de uso común, que constituyen accesorios necesarios de la economía doméstica y de la hacienda personal auxiliar, poseídas en usufructo por la mayoría de koljosianos, obreros de los sovjoses y otras categorías de trabajadores que viven en el campo. La riqueza directamente personal se compone por los objetos de uso individual de cada trabajador y sus ahorros laborales.
Distintas formas sociales de la riqueza nacional tienen en la sociedad socialista rasgos típicos comunes que determinan su unidad. Esta consiste en que todos los tipos de riqueza han sido creados por los trabajadores libres de la explotación y pertenecen de uno u otro modo a los propios trabajadores. Por eso está excluida la utilización de la riqueza para la __PRINTERS_P_33_COMMENT__ 3—622 34 explotación del trabajo ajeno. Debido a que la riqueza tiene origen laboral y pertenece a los trabajadores, la protegen los órganos de poder estatal.
La unidad de las distintas formas sociales de la riqueza no excluye la existencia de diferencias esenciales entre las mismas. La riqueza que constituye el patrimonio de todo el pueblo está exclusivamente en posesión común de los miembros de la sociedad, mientras que los propietarios de la riqueza cooperativo-koljosiana son colectividades concretas. La riqueza familiar es patrimonio de la familia, es decir de la célula cívica primaria de la sociedad. Por último, la riqueza personal es patrimonio de cada uno de los ciudadanos.
La diferencia entre las formas sociales de la riqueza por su grado de socialización y, por consiguiente, de administración, posesión y usufructo tiene una importancia de principio. Muestra que la riqueza fundamental y determinante es la de todo el pueblo, utilizada en provecho de todos los trabajadores. Junto con los objetos de la propiedad cooperativokoljosiana constituye directamente la riqueza social. La Constitución de la URSS obliga a todos los miembros de la sociedad a preocuparse, ante todo, de la conservación y multiplicación de la riqueza social directa, que sirve de base económica de la sociedad socialista y desempeña el papel rector y determinante respecto a las demás formas de riqueza.
El menoscabo de la forma popular de la riqueza es típico de los revisionistas de derecha que tergiversan el marxismo y promueven a primer plano la propiedad cooperativa, de grupo. Si se comparte su punto de vista, resulta que en cualquier país capitalista, con un movimiento cooperativo más o menos desarrollado existen elementos del socialismo. En realidad, la cooperación no constituye de por sí una forma socialista de gestión económica. Su carácter se determina por la forma de propiedad que domina en el país y por los que capitanean en ella. Por eso, bajo el capitalismo, la cooperación es una empresa capitalista colectiva. La cooperación se convierte en una forma socialista de la economía con la instauración de la dictadura del proletariado, cuando los medios de producción pertenecen a los trabajadores, mientras que la propia cooperación pasa a ser una agrupación de trabajadores libres de la explotación.
35Al subrayar el papel rector y determinante de la propiedad socialista estatal, el Partido Comunista de la Unión Soviética estima, al propio tiempo, que no se puede menospreciar la propiedad colectiva. "La forma koljosiana —está escrito en el Programa del PCUS— responde plenamente al nivel y a las necesidades del desarrollo de las fuerzas productivas contemporáneas en el campo, permite aplicar con eficacia la nueva técnica y las realizaciones de la ciencia y aprovechar de modo racional los recursos de mano de obra. El koljós compagina los intereses personales de los campesinos con los intereses sociales, de todo el pueblo, así como el interés individual y el colectivo por los resultados de la producción, y brinda grandes posibilidades de aumento de los ingresos y del bienestar de los campesinos sobre la base del crecimiento de la productividad de su trabajo... El koljós es para los campesinos una escuela de comunismo''.
Los fondos indivisibles constituyen una parte importantísima de la riqueza koljosiana. Entre ellos figuran los fondos fijos y circulantes de producción, así como los fondos fijos de destino improductivo. Esta riqueza social cimienta los intereses comunes de los miembros del koljós y excluye la posibilidad de la transformación de la propiedad colectiva en propiedad privada.
El crecimiento de los fondos indivisibles es el índice principal de la multiplicación de la riqueza social de los koljoses. En el período comprendido entre los años 1932 (año del triunfo del régimen koljosiano en la aldea soviética) y 1969, los fondos indivisibles aumentaron 107 veces. Su proporción en la propiedad social de los koljoses constituye el 99%, mientras que la de las cuotas de miembro, nada más que un 1%, con la particularidad de que las acumulaciones socialistas ascienden, en el valor total de los fondos indivisibles, a más del 95%, en tanto que las cuotas de ingreso, que otrora colocaron los cimientos de la riqueza social, no alcanzan el 5%.
Sólo el propio koljós, sus órganos de administración pueden disponer de los bienes koljosianos y sus medios pecuniarios. "El koljós —se dice en los nuevos Estatutos modelo de las haciendas colectivas soviéticas— no admite el empleo de medios para alcanzar los objetivos no relacionados con su actividad.
__PRINTERS_P_35_COMMENT__ 3* 36Los miembros del koljós culpable de la destrucción, deterioro o pérdida de los bienes koljosianos, así como de la utilización arbitraria de tractores, automóviles, máquinas agrícolas y ganado de labor, y que han causado un perjuicio material al koljós, deben indemnizarlo".
La riqueza social es patrimonio de los trabajadores que pueden utilizarla y administrarla en el orden establecido por la ley.
La riqueza que se encuentra en propiedad personal, se basa en el trabajo de los ciudadanos en la producción social. En parte depende también (principalmente en el campo) del trabajo en la hacienda personal auxiliar. Esta hacienda sigue constituyendo en el socialismo una necesidad objetiva. Como ha demostrado el ejemplo de la República Popular China, los intentos de suprimirla por vía administrativa sólo impiden el desarrollo de la economía socialista.
En la Unión Soviética, la hacienda personal auxiliar es productora de una cantidad considerable de artículos agropecuarios. Su proporción en la producción total, aunque va disminuyendo, sigue siendo bastante grande todavía. En el año 1950 produjo el 44% de hortalizas, y en el año 1968, el 41% y, respectivamente el 67 y el 38% de carne; el 75 y el 38% de leche, y el 89 y el 60% de huevos.
Empero, también en el campo, comprendidos los koljoses, el trabajo de los ciudadanos en la economía social viene convirtiéndose cada vez más en la fuente principal de su riqueza personal. En el futuro, a medida que crezcan la productividad del trabajo y la propia riqueza social, la hacienda personal auxiliar irá perdiendo gradualmente su importancia económica.
Así pues, la propiedad personal se distingue en el sentido cualitativo, ya en la fase inferior del comunismo, respecto de la propiedad privada. Es una propiedad, fruto de trabajo, principalmente de los artículos de uso personal y familiar. Se vincula inmediatamente con las dos formas de propiedad social y se encuentra bajo su influencia directa.
El noveno quinquenio es una nueva etapa importante de desarrollo armónico de la propiedad social y personal de nuestro pueblo. Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS, para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de los años 1971--1975, prevén el crecimiento de 37 la riqueza en todas sus formas sociales. Se proyecta aumentar un 37--40% la renta nacional del país, lo que se conseguirá a cuenta de las formas sociales de la economía. El volumen de la producción industrial superará al observado de 1965 a 1970 en un 42--46%. El ritmo de producción de artículos de consumo, cuya masa fundamental pasa, a través de la red comercial, a la propiedad personal, será más elevado que el de fabricación de medios de producción. Los índices del crecimiento constituirán respectivamente el 44--48% y el 41--45%.
La propaganda burguesa vio en ello una ``renuncia'' del Gobierno soviético a la orientación anterior al crecimiento preferente de la fabricación de los medios de producción (I subdivisión) frente a la de los medios de consumo (II subdivisión). Este adelanto de la I subdivisión de la producción social respecto a su II subdivisión es una ley objetiva de la reproducción ampliada. Esta ley, igual que otras leyes económicas del socialismo, se observa rigurosamente por el partido y el Gobierno soviético. En algunos sectores de la economía nacional, incluso en los grandes sectores como lo es la industria, puede haber otra correlación entre los ritmos de crecimiento de la fabricación de medios de producción y de artículos de consumo. El partido ha considerado siempre el crecimiento preferencial de la I subdivisión frente a la II subdivisión no como un objetivo en sí, sino como un medio necesario para elevar el potencial económico del país en provecho de los trabajadores. Actualmente, la industria soviética ha entrado en una nueva fase de su desarrollo y puede fabricar en cantidades cada vez mayores artículos de consumo, sin perjuicio de la industrialización ulterior de toda la economía nacional.
En las Directrices del XXIV Congreso del PCUS se dice que la tarea fundamental de la industria en el noveno quinquenio consiste en ampliar y perfeccionar la base industrial del desarrollo de la economía socialista, sobre todo, de la agricultura y de los sectores vinculados con la misma, en elevar el nivel técnico y la eficacia de la producción y mejorar radicalmente la calidad de la producción.
En las Directrices se subraya, al propio tiempo, la necesidad de dirigir el desarrollo de todos los sectores de la industria para satisfacer más plenamente las demandas 38 vitales del pueblo soviético. Para alcanzar este objetivo se prevé una elevación más rápida del peso específico de la industria productora de mercancías de uso popular, materia prima, máquinas y equipos necesarios para su fabricación.
__ALPHA_LVL2__ EL CAMINO DEL BIENESTAR PERSONALDebido a que en el socialismo, la masa fundamental de la riqueza es patrimonio de todo el pueblo y se encuentra en la propiedad socialista estatal, su multiplicación es un deber vital de todos los trabajadores. Este vínculo directo de los intereses individuales de los miembros de la sociedad socialista con sus intereses conjuntos, colectivos, se fortalece, porque la riqueza familiar y personal depende de la riqueza social. Esto significa que cuanto mayor es el volumen del producto social global y la riqueza nacional en conjunto, con tanta mayor plenitud la sociedad puede, con las demás condiciones iguales, satisfacer las necesidades personales de sus miembros y tanto más alto es el nivel de vida de los trabajadores.
Al distribuir la riqueza social en el socialismo no hay ni puede haber otro rasero que no sea la participación personal de los miembros de la sociedad en su creación y la cantidad y la calidad del trabajo que invierten en la obra común. En el socialismo, todos los ciudadanos están unidos por el principio común: de cada uno, según sus capacidades; a cada uno, según su trabajo.
Pero la distribución según el trabajo no significa que se debe dividir todo lo producido entre los ciudadanos. Se trata de que el proceso de producción debe continuar mañana, y pasado mañana, y dentro de un año. Si se lo interrumpe, aunque sea por unas cuantas semanas, la gente comenzará a perecer a causa de las privaciones materiales. Por consiguiente, al distribuirse la riqueza, hay que dejar en la propiedad social los medios de producción recién creados. De otro modo no habrá socialismo ni producción ulterior en general.
Pero tampoco se puede distribuir de una vez todos los artículos de consumo según el trabajo. La sociedad necesita las reservas de emergencia para el caso de calamidades 39 naturales o complicaciones internacionales. Necesita, además, no pocos medios para mantener las fuerzas armadas, capaces de defender el país en caso de agresión. Tiene que mantener también el aparato de administración pública y de orden público. Por último, cada uno de nosotros tiene demandas tales que no puede satisfacer individualmente. Para su satisfacción deben existir fondos sociales de consumo, que constituven una gran conquista del socialismo.
Para persuadirnos de la gran importancia que tienen los fondos sociales de consumo, basta enumerar las demandas que satisfacemos, merced a ellos, gratuitamente o en condiciones ventajosas.
Es, ante todo, la demanda de la instrucción general, que en nuestra sociedad no sólo es accesible para todos, sino que es obligatoria para cada niño normal. Se culmina felizmente el paso de la enseñanza de ocho grados a la enseñanza secundaria completa y obligatoria.
La demanda de la instrucción profesional y técnica, media especializada y superior y de la preparación para la actividad científica se satisface en la URSS también en plena medida y en correspondencia con las capacidades y los afanes de cada uno. No es de extrañar que en nuestro país de cada tres ciudadanos uno estudie.
Se presta una gran atención a la protección de la salud de la población. Precisamente merced a los fondos de consumo público, la preocupación del Estado soviético por la salud y la longevidad de los trabajadores es muy eficiente. En los años de Poder soviético ha aumentado considerablemente el promedio de vida de la gente en nuestro país, reduciéndose la mortalidad infantil.
El Estado socialista costea también una parte considerable de los gastos necesarios para satisfacer las demandas de vivienda, comunales, culturales y de otra índole de la población. El alquiler de vivienda en nuestro país no restituye ni la mitad de gastos para el mantenimiento de las casas residenciales, sin hablar ya de los que se hacen para la construcción de viviendas. Lo mismo se refiere a los clubes, Palacios de Cultura, cinematógrafos, teatros de ópera y drama y otros focos culturales.
Entre los fondos sociales de consumo ocupan un lugar especial los gastos para la asistencia social a los 40 trabajadores, es decir el pago de pensiones de todo género, distintos subsidios y vacaciones de turno y por embarazo, así como el costeo parcial de plazas en los sanatorios, casas de descanso, campamentos turísticos, etc.
Estamos acostumbrados, desde la infancia, a emplear los fondos sociales de consumo y no notamos todos estos bienes vitalmente importantes como no vemos el aire que respiramos. En efecto, estos fondos son necesarios como el aire, para cada soviético, pero, a diferencia del aire, no constituyen un don de la naturaleza, sino que son fruto del trabajo y tienen cierta valoración en metálico.
La estrecha relación, diariamente perceptible del bienestar personal de los trabajadores con la riqueza social se realiza no sólo a través de los fondos sociales de consumo, sino también mediante la distribución, según el trabajo, en forma de salario. Esta forma de distribución es una expresión de la ley económica objetiva, debida, en primer lugar, a que en el socialismo aún no existe la abundancia de bienes materiales, que constituye una premisa importantísima para la distribución según las necesidades. En segundo lugar, las propias necesidades no se han formado todavía en correspondencia con las normas de consumo científicamente argumentadas y que garanticen el desarrollo del hombre en todos los aspectos. Ciertos miembros de la sociedad pierden todavía su salud, consumiendo en exceso alcohol, etc. En tercer lugar, el trabajo en la economía social no se ha convertido aún en una necesidad primordial de cada miembro de la sociedad apto para el trabajo.
Se necesita aún el estímulo material personal y colectivo del trabajo en la producción social.
Actualmente no podemos renunciar aún a la distribución según el trabajo y pasar a la satisfacción de todas nuestras necesidades a través de los fondos sociales. Para esto no se han creado todavía las premisas materiales ni organizativas. Es un problema complejo, que se irá resolviendo paso a paso a medida que se cree la base material y técnica del comunismo, se transformen las relaciones socialistas en relaciones comunistas y se eduque al nuevo hombre.
Lenin enseña que la fase inferior del comunismo supone ''. . . el trabajo social con la contabilidad, el control y la vigilancia más rigurosos por parte de la vanguardia 41 organizada, de la parte avanzada de los trabajadores, debiendo fijarse, por cierto, tanto la medida del trabajo como la de su = remuneración"^^7^^. Lenin enfocaba la distribución como "método, instrumento y medio de elevación de la produc- ción"^^8^^.
La distribución según el trabajo en forma del salario seguirá siendo durante mucho tiempo, todavía, una necesidad objetiva. El partido, se dice en el Programa del PCUS, arranca de la tesis leninista de que la edificación del comunismo debe basarse en el principio del interés material.
Si el salario se considere en unidad con los fondos sociales de consumo, se hará del todo evidente que en el socialismo, como preveían los fundadores del marxismo, "el productor individual obtiene de la sociedad —después de hechas las obligadas deducciones— exactamente lo que le = ha dado"^^9^^. Por eso, la satisfacción de las demandas de la población, tanto mediante el salario como a través de los fondos sociales, está ligada directamente al nivel de desarrollo y a la eficacia de la producción material social.
"En nuestro país —dice L. I. Brézhnev—, los problemas científico-técnicos y de producción se resuelven en una ligazón indisoluble con el desvelo por el crecimiento incesante del bienestar del pueblo. En esto estriba la diferencia de principio entre el socialismo y el capitalismo..."
En el año 1950 producimos una renta nacional por la suma de 56 mil millones de rublos, mientras que los fondos sociales de consumo fueron de 13 mil millones de rublos. En el año 1960, estos índices ascendieron, respectivamente, a 145 y 27,3 mil millones y, en el año 1971, a 304,1 y 68,6 mil millones de rublos.
El salario también se halla en igual dependencia directa respecto del aumento de la renta nacional producida. En el período de 1950 a 1969, el promedio mensual del salario en metálico de los obreros y empleados de la industria creció de 70,8 a 127,7 rublos; el de los de la construcción, de 60,5 a _-_-_
~^^7^^ V. I. Lenin. = El socialismo utópico y el socialismo científico. O.C., t. 40, pág. 33.
~^^8^^ V. I. Lenin. = Discurso en la III Conferencia nacional sobre alimentos (16 de junio de 1921). O.C., t. 43, pág. 359.
~^^9^^ C. Marx. = Crítica del programa de Golha. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 19, pág. 18.
42 139,9 rublos y el de los ocupados en las empresas agropecuarias estatales, de 38,3 a 93,2 rublos. Si se toma toda la economía nacional, en conjunto, el salario aumentó de 64,2 a 116,9 rublos, es decir, casi se duplicó. En 1970 constituyó ya alrededor de 122 rublos.Si se examina la dependencia del consumo personal de la población de nuestro país respecto de la renta nacional producida, se puede apreciar el siguiente cuadro: en el año 1960, la renta nacional fue de 145 mil millones de rublos y para el consumo se gastaron 104,5 mil millones de rublos, comprendido el consumo personal de la población (93,9 mil millones de rublos). En el año 1969, estos índices ascendieron, respectivamente, a 261,7; 187,5 y 166,2 mil millones de rublos.
La dependencia del bienestar personal de los trabajadores respecto del desarrollo de la producción social se manifestó de modo muy palmario en el octavo quinquenio.
En el período comprendido entre los años 1966 y 1970, la renta nacional creció en 77,2 mil millones de rublos. Esta suma es igual a la que constituyó toda la renta nacional en el año 1953. Como resultado, nuestro país pudo aumentar las inversiones en todos los sectores de la economía nacional, fortalecer su capacidad defensiva, ampliar la ayuda a los pueblos en lucha contra el imperialismo y a los países poco desarrollados y resolver una serie de importantes problemas sociales.
En el año 1968, el salario mínimo se elevó a 60 rublos. Aumentaron las pensiones, y se ampliaron las ventajas para los trabajadores de las regiones apartadas. Los koljosianos comenzaron a cobrar un pago garantizado en metálico mensualmente, mientras que antes los ingresos se distribuían al final del año a cuenta de medios restantes. La remuneración de su trabajo creció en el quinquenio un 42%, lo que contribuyó esencialmente a la nivelación de la vida de la población del campo y de la urbe. En conjunto, los ingresos reales por habitante aumentaron en el quinquenio un 33%, es decir, el 3% más de lo previsto por las Directrices del XXIII Congreso del Partido. En el período de los años 1966 a 1970, la remuneración del trabajo en metálico creció en 225 mil millones de rublos, y los pagos y subsidios a cuenta de los fondos sociales de consumo, en 98 mil 43 millones de rublos, es decir, más del 50%. En el año 1970, a cada habitante le correspondieron de los fondos sociales de consumo, como término medio, 262 rublos, frente a 182 rublos en el año 1965. Este crecimiento lo percibe palpablemente cada soviético.
Tomemos, por ejemplo, el problema de las viviendas. Desde el año 1966 hasta 1970 se pusieron en explotación más de 500 millones de~m2 de la superficie habitable. Cada año se trasladan a nuevas casas 11 millones de personas. Se mejoró la asistencia médica a la población. El destacamento de médicos aumentó en 120.000 personas, y el número de plazas en los hospitales, en 448.000 unidades. Se amplió la red de instituciones culturales. Se desarrolló activamente la instrucción pública. La instrucción secundaria es accesible para todos. El número de estudiantes creció en el quinquenio en 812.000 personas. Todo esto es una consecuencia directa del aumento de la riqueza social.
El desarrollo de la producción socialista y el crecimiento de la riqueza social van acompañados de modificaciones progresivas, que se operan no sólo en la envergadura, sino también en la estructura del consumo individual. Lo acreditan convincentemente los datos que se dan en la pág. 44.
Los datos del cuadro muestran que en el ingreso global de las familias obreras crece sistemáticamente la proporción de pagos y subvenciones, que se obtienen de los fondos sociales de consumo.
En la estructura de los gastos han aumentado notablemente las acumulaciones individuales, que se utilizan para comprar artículos de uso prolongado. Ha crecido en especial la proporción de los gastos para los servicios culturales y comunales a cuenta de los fondos sociales de consumo.
¿Por qué la sociedad socialista se encarga de satisfacer las demandas de instrucción, protección de la salud pública y asistencia social? ¿Por qué gasta miles de millones de rublos para mejorar las condiciones de vivienda y los servicios culturales de la población, pagar subsidios, pensiones y becas y mantener instituciones infantiles precscolares? ¿No sería mejor repartir estos miles de millones de rublos en forma de salario adicional? Ningún ciudadano sensato de nuestro país diría: "Sí, sería mejor. . ."
44 Modificaciones de la estructura de ingresos y gastos de las familias de obreros industriales de Moscú, Leningrado, Jarkov, cuenca del Donéis y regiones de Gorki, de Sverdlovsk y de Ivánovo (en %%) Años 1922 1940 1971 El ingreso global 100 100 100 comprendidos: salarios de los miembros de la familia, 87,7 78,5 74,2 pensiones, becas, subsidios y otros pagos y subvenciones a cuenta de los fondos sociales de consumo ( comprendidas la instrucción y el tratamiento médico gratuitos, etc.) 2,0 15,3 22,4 otros ingresos 10,3 6,2 3,4 Total del ingreso utilizado 100 100 100 comprendidos: alimentación 45,6 52,4 35,7 ropa y calzado 26,1 11,9 15,1 mueble y artículos do uso cultural y doméstico 1,1 2,2 6,0 combustible y materiales de alumbrado 12,5 1,3 0,3 servicios culturales y comunales, 7,4 19,2 22,8 comprendidos: instrucción, tratamiento médico y otros servicios gratuitos a cuenta de los fondos sociales de consumo 0,9 9,2 13,6 pago de alquiler y mantenimiento de casas particulares 2,3 3,2 2,5 acumulaciones (incremento de dinero contante y de depósitos en las cajas de ahorro, etc.) 2,2 3,5 4,4 impuestos 0,3 3,4 7,2 demás gastos 9,2 6,1 8,5Los fondos sociales de consumo se han convertido para todos nosotros en algo a que nos hemos acostumbrado y que necesitamos en extremo. Su papel, lejos de disminuir, irá aumentando a cada nuevo paso hacia la fase superior del comunismo. En el año 1960, su proporción en el fondo total 45 de consumo constituyó el 26%, y en el año 1968, más del 30%.
En el período de los años 1950 a 1970, estos fondos casi se quintuplicaron.
¿Qué significa esto en la práctica?
Por ejemplo, a finales del año 1950, en las instituciones infantiles preescolares se encontraban 1.200.000 niños, mientras que en 1970, 9.300.000 niños. En este mismo período, el número de alumnos de las escuelas de instrucción general aumentó casi el 50%, el de los establecimientos de la enseñanza media especializada, creció de 1,3 a 4,4 millones, y el de los estudiantes de los centros docentes superiores, de 1,2 a 4,6 millones de personas. Alrededor de 79 millones de personas, en total, fueron abarcadas por la instrucción de todos los tipos.
Tomemos otro grupo de edad: a los jubilados. En el año 1941 cobraban jubilación tan sólo 4.000.000 de personas, ascendiendo su número en el año 1970 a cerca de 41.000.000 de personas. Aproximadamente en la misma proporción creció la cuantía de las pensiones.
Mediante el salario se satisfacen principalmente las necesidades individuales, mientras que un sistema desarrollado de fondos sociales de consumo permite satisfacer con mayor eficacia las importantes demandas sociales, con la particularidad de que de esto se benefician, ante todo, los grupos de trabajadores de baja y mediana remuneración.
En el año 1970, cada familia soviética recibió, por término medio, a cuenta de los fondos sociales de consumo, alrededor de 1.000 rublos. Pero, si hubiéramos distribuido estos fondos, igual que el salario, en forma monetaria, según el trabajo, a cada familia de pocos ingresos le correspondería no 1.000 rublos, sino una suma mucho menor. ¿Y, si se implantara, por añadidura, la asistencia médica pagada, la instrucción pagada, etc.? Ello no desembocaría en una nivelación de las diferencias sociales, sino en su ahondamiento con todas las consecuencias derivadas de ello. Habría reaparecido gente analfabeta y poco instruida, aumentado la mortalidad y disminuido el promedio de longevidad.
Los servicios gratuitos que se prestan a la población a cuenta de los fondos sociales, constituyen el procedimiento 46 más humano y colectivista de satisfacción de las necesidades. Estos servicios influyen notablemente en el nivel cultural y de instrucción general de los trabajadores, la conservación y el fortalecimiento de su salud, el aumento de su capacidad de trabajo y la nivelación de las condiciones de vida de las familias.
Todo esto demuestra que el crecimiento de los fondos sociales de consumo constituye una de las garantías fundamentales de los derechos constitucionales más importantes de los soviéticos: el derecho a la instrucción, el derecho al trabajo y el derecho a la asistencia social. A estos fondos les pertenece el futuro.
En el fortalecimiento de la ligazón del bienestar personal de los ciudadanos con la producción social tiene una gran importancia la reforma económica que se aplica en nuestro país por resolución del Pleno del CC del PCUS, celebrado en septiembre de 1965. La reforma fue ratificada por el XX11I Congreso del Partido. La reforma ha permitido vincular más estrechamente el salario no sólo con los resultados de la labor del propio trabajador, sino también con los balances generales de la actividad económica de la colectividad laboral. Al mismo tiempo, las nuevas condiciones de la planificación y del estímulo económico ofrecen una posibilidad para que todas las empresas, que trabajan normalmente, creen considerables fondos necesarios para aplicar medidas socioculturales y construir viviendas. Ya ahora muchas empresas y koljoses tienen sus profilactorios, casas de descanso, sanatorios, instituciones preescolares, campamentos de pioneros. Los obreros, empleados y koljosianos perciben el mejoramiento de sus condiciones de vivienda y los servicios que se les prestan en la esfera cultural, etc. Esto se opera merced a la creciente preocupación que muestra no sólo el Estado, sino también las empresas. El partido y el Gobierno se desvelan constantemente por fortalecer la unidad de los intereses de cada trabajador con los de la colectividad laboral y de la sociedad en conjunto.
El salario y los pagos de los fondos sociales de consumo, tomando en consideración el índice de precios, forman los ingresos reales de los trabajadores. Su crecimiento constante, debido a la elevación de la eficacia de la producción social, es la base del aumento del nivel de vida del pueblo.
47En el año 1970, los ingresos reales por habitante crecieron, írente al año 1940, cuatro veces.
El noveno plan quinquenal de fomento de la economía nacional de 1971 a 1975, cuyas bases fueron aprobadas por el XXIV Congreso del PCUS, abrió nuevas perspectivas para el crecimiento de la riqueza social del país y del bienestar del pueblo.
La tarea principal del quinquenio en curso consiste en mejorar considerablemente el nivel material y cultural de vida del pueblo, manteniendo el alto ritmo de desarrollo de la producción socialista y de elevación de su eficacia. Esta tarea ha hallado su encarnación concreta en los índices del plan económicamente argumentados e interrelacionados. Por ejemplo, la renta nacional crecerá, en el quinquenio en curso, un 37--40%. Esto significa que, si en el año 1970 la renta nacional constituyó 266,3 mil millones de rublos, su cuantía en el año 1975 se aproximará a 400 mil millones de rublos. El producto social global ascenderá, a finales del quinquenio, a 900 mil millones de rublos, aproximadamente.
Cabe señalar que, en vísperas de la Gran Guerra Patria (1940) su cuantía apenas ascendía a 70 mil millones de rublos.
Esta grandiosa envergadura de la producción social permitirá cumplir la tarea fundamental del quinquenio: asegurar un considerable ascenso del nivel de vida material y cultural del pueblo con el crecimiento simultáneo de las inversiones, los gastos necesarios para la defensa y para la ayuda fraternal a los pueblos que luchan contra el imperialismo, por la paz, la democracia y el socialismo.
Entre los años 1971 y 1975, los ingresos reales por habitante aumentarán un 30%, aproximadamente. El promedio del salario de los obreros y empleados crecerá un 20--22% y la remuneración del trabajo de los koljosianos en la hacienda social de los koljoses, un 30--35%, lo que testimonia que el partido sigue manteniendo su rumbo consecuente de acercamiento del nivel de vida de los trabajadores de la ciudad y del campo.
Los fondos sociales de consumo siguen constituyendo una fuente importante del crecimiento del bienestar de los soviéticos. Los servicios y subsidios que se prestan a cuenta de 48 estos fondos a la población aumentarán de 64 mil millones de rublos (1970) a 90 mil millones de rublos (1975).
Las viviendas se construirán en una escala mayor aún que en el octavo quinquenio. La superficie total de nuevas casas residenciales, que se construirán en los años 1971--1975, llegará a 565--575 millones de~m2. Aumentará la calidad de la construcción, mejorarán el planeamiento, el acabado y la instalación de los apartamientos de vivienda.
Se proyecta aplicar varias medidas para seguir desarrollando los servicios comunales a la población, la salud pública, la cultura física y los deportes.
En el quinquenio en curso siguen progresando la instrucción pública y la cultura socialista. Se presta especial atención al perfeccionamiento del sistema de servicios culturales a la población. Hacia el año 1975 se culminará, en lo fundamental, la edificación de las Gasas de la Cultura en los centros de distrito, y de las instituciones cultural-educativas en todos los poblados importantes. Todo esto acredita la profunda argumentación de la tesis formulada en las Directrices del XXIV Congreso del PCUS para el plan quinquenal de fomento de la economía de la URSS de 1971 a 1975: "Cuanto mayor sea la renta nacional, más rico será nuestro país, tanto mejor vivirá cada soviético".
El XXIV Congreso del PCUS, en su resolución tomada respecto al Informe del Comité Central, reconoció posible y necesario efectuar un viraje más profundo de la economía hacia el cumplimiento de las tareas multifacéticas, relacionadas con la elevación del bienestar del pueblo. Este rumbo tomado por el partido determina no sólo la tarea principal del noveno quinquenio, sino también la orientación general del fomento económico del país a largo plazo.
[49] __NUMERIC_LVL1__ Capítulo II __ALPHA_LVL1__ LA CREACIÓN DE LA RIQUEZACualquier elemento que tomemos de la riqueza, estará relacionado, de una u otra manera, con la naturaleza y el trabajo. Engels señaló que la función principal del trabajo consistía precisamente en convertir en riqueza el material de la naturaleza.
Marx comparaba la tierra y la naturaleza con un recipiente que contenía en sí "los valores de uso que por medio de la industria se pretende extraer de = ella"^^1^^.
Según la doctrina económica del marxismo, el contenido fundamental del proceso de producción y su esencia creadora los constituye, cualesquiera que sean las condiciones socioeconómicas, el proceso de trabajo que se efectúa en una interacción de los hombres con la naturaleza. En el curso de este proceso, los hombres influyen en la naturaleza y adaptan los objetos de la misma a la satisfacción de sus propias necesidades.
_-_-_~^^1^^ C. Marx. = El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 26, parte II, pág. 265.
__PRINTERS_P_49_COMMENT__ 4—622 50El proces de producción puede ser representado por el siguiente esquema:
Trabajadores de , Instrumentos | Objeto de __ Producción la producción ~"~ de trabajo J trabajo ~ = acabada = =
Para todos los tipos y formas individuales de producción, sus elementos fundamentales son siempre "la actividad encaminada a un fin, o sea el propio trabajo, su objeto y sus medios"^^2^^.
En el proceso de producción, distintas situaciones elementales de la actividad laboral desempeñan un papel desigual. Los medios de trabajo son los más importantes entre los factores materiales. Son instrumentos de la influencia del hombre en la naturaleza y expresan el grado de dominación sobre ella. Esto determina su papel decisivo en el progreso económico. "Lo que distingue a las épocas económicas unas de otras —señalaba Marx— no es lo que se hace, sino cómo se hace, con qué instrumentos de trabajo se hace. Los instrumentos de trabajo no son solamente el barómetro indicador del desarrollo de la fuerza de trabajo del hombre, sino también el exponente de las condiciones sociales en que se trabaja"^^3^^. Los medios de trabajo determinan el nivel de organización del trabajo, la producción y la administración.
A medida que se mecanizan y se automatizan los procesos de producción, los obreros, en vez de influir inmediatamente en los objetos de trabajo, pasan cada vez más a ejercer un control sobre el trabajo de las máquinas y los mecanismos. La modificación de las funciones laborales conduce a los cambios en la división y la cooperación del trabajo, la organización de los lugares de trabajo y las atenciones a los mismos, el régimen de trabajo y descanso, la preparación de los trabajadores y otros elementos de la actividad organizativa.
Tomemos, por ejemplo, la Primera fábrica estatal de cojinetes (Moscú). Fueron organizados en ella tres talleres automatizados complejos que proporcionan cerca de la mitad de su producción. El nivel técnico de producción de estos talleres es cualitativamente otro, más elevado que en _-_-_
~^^2^^ Ibid., t. 23, pág. 189.
~^^3^^ Ibid., pág. 191.
51 otros sectores. Por eso, en la actividad organizadora se presta especial atención a la garantía del trabajo ininterrumpido de las líneas automáticas. Entretanto, en las condiciones de la producción mecanizada y, con mayor razón, manual, el objeto de la organización es principalmente el trabajo relacionado con el cumplimiento de operaciones tecnológicas concretas. Por el carácter de la influencia sobre los objetos de trabajo, los medios de trabajo se subdividen en medios mecánicos, que representan "el sistema óseo y muscular de la producción" (máquinas, equipos, instrumentos, etc.), medios que forman "el sistema vascular de la producción" (tubería, etc,), medios de transmisión que forman su "sistema nervioso" y edificios e instalaciones ``(cuerpo de la = producción'')^^4^^.Los medios de producción, en conjunto, constituyen un organismo productivo de cuyo carácter y nivel de organización dependen la envergadura, la actividad y los resultados del proceso de producción.
En la industria socialista, todo el conjunto de medios de trabajo está representado por los fondos fijos de producción industrial. De su valor total, que para el 1 de enero de 1970 equivalía a 208 mil millones de rublos, correspondía a los edificios, un 29,5%; a las instalaciones, un 21,7%; a las máquinas y equipos de trabajo, un 25%; a los motores y equipos, un 8,5%; a los dispositivos de transmisión, un 8,6%; a los aparatos y dispositivos de medición y registro, y los equipos de laboratorio, un 1,1%, y a los medios de transporte, un 4,5%.
Entre todos los medios de trabajo, los principales son aquellos que ejercen un influjo directo sobre el objeto de trabajo y determinan el proceso de producción tecnológico. Es una parte activa de los fondos fijos de producción. Estos fondos constituyen el eslabón medio entre el hombre y la naturaleza.
Los objetos de trabajo constituyen, a diferencia de los medios de trabajo, todo aquello a que está dirigido el trabajo del hombre y desempeñan un papel pasivo. Se dan inmediatamente por la naturaleza como, por ejemplo, el pescado en los depósitos naturales, o el bosque virgen, o bien representan los objetos de la naturaleza que han sido _-_-_
~^^4^^ Ibid.
__PRINTERS_P_51_COMMENT__ 4* 52 sometidos ya a la acción del trabajo humano. En el último caso, los objetos de trabajo representan la materia prima o material crudo. Estos se subdividen en materiales que forman el cuerpo del producto acabado y materiales auxiliares. Los últimos bien desaparecen por completo durante el proceso de producción (por ejemplo, el combustible), bien se adhieren al "cuerpo del producto" (los colorantes), bien contribuyen al funcionamiento de los medios de trabajo (por ejemplo, los lubrificantes). La diferencia entre el material básico y el auxiliar desaparece, en cierto sentido, en la industria química y otros varios sectores específicos de producción en los que ninguna materia prima queda como sustancia del pro- ducto^^5^^.Los elementos materiales de la producción pueden representar tanto los medios de trabajo como los objetos de trabajo. Por ejemplo, el instrumento en manos de un obrero es un medio de trabajo. Pero, el mismo instrumento en su proceso de fabricación es un objeto del trabajo. La máquina es un medio importantísimo de trabajo. Pero, durante su diseño y construcción, constituye tan sólo un objeto del trabajo. La permanencia de los medios de trabajo en calidad de objetos del trabajo es relativa y temporal, interrumpiéndose en cuanto se acabe el proceso de su fabricación.
Son muchos también los frutos del trabajo que pueden servir, en el proceso de producción, tanto de medios de trabajo como de materia prima, mientras que el producto preparado para el consumo puede volver a convertirse en medio de su propia producción. Entre estos productos figuran el carbón, que se consume en el proceso de su propia extracción, los equipos de tratamiento de metales, que se emplean en la industria de construcciones mecánicas, etc. Muchos artículos de consumo pueden convertirse en materia prima, necesaria para la fabricación de otros productos (por ejemplo, la uva para la producción del vino, los frutos para la producción de jugos y conservas). Todo esto se explica por la gran variedad de las propiedades de cada artículo y su utilidad para los distintos modos de uso.
Entre las condiciones materiales de la producción la tierra ocupa un lugar especial. Es un medio universal de _-_-_
~^^5^^ Ibid., pág. 193.
53 trabajo, aunque sea por ofrecer una esfera de acción al proceso de trabajo y un lugar necesario para la actividad laboral del obrero. La tierra constituye, además, un medio importantísimo de producción en la agricultura.Por muy grande que sea la importancia de los medios de trabajo y otros factores materiales, en el proceso de producción el papel decisivo pertenece al factor subjetivo, es decir, a la actividad laboral del hombre. Su trabajo constituye un principio activo y un contenido creador de cualquier proceso de producción. Los elementos materiales, comprendidos los medios de trabajo, se incorporan a este proceso y se ponen en movimiento merced a este trabajo. Los medios de trabajo son, en esencia, una continuación peculiar y un reforzamiento de los órganos del hombre que éste pone en acción para comunicar a la sustancia natural una forma aplicable para su propia vida. Incluso una computadora electrónica moderna, por muy misteriosa que parezca a un hombre común, es un instrumento peculiar del cerebro humano y un intensificador de sus funciones.
Al influir con los medios de trabajo sobre los objetos de trabajo en el proceso de producción, los hombres los modifican en correspondencia con el fin planteado. La actividad laboral convierte el objeto de trabajo en un producto acabado; el trabajo se materializa en forma de valor de uso, destinado a satisfacer ciertas demandas. Este proceso crea no sólo los artículos de uso. Una parte de los objetos de trabajo, al salir del proceso de producción, se convierte en medios de trabajo y se reincorpora a este proceso, ya con esta nueva cualidad.
La enorme mayoría de los objetos de trabajo, como por ejemplo, los productos semiacabados, piezas y muchas materias primas, son a su vez, resultado del proceso laboral pasado.
El trabajo está contenido en casi todos los objetos de trabajo, sin hablar ya de los artículos acabados. Si los productos de trabajo no participan en el proceso de producción o de consumo, debido a ciertas causas, esto significa que se pierde inútilmente el trabajo materializado en ellos.
"La máquina que no sirve en el proceso de trabajo, es una máquina inútil. Además, se expone a la acción destructora del metabolismo natural. El hierro se oxida, la madera 54 se pudre. La hebra no tejida o devanada es algodón echado a perder. El trabajo vivo tiene que hacerse cargo de estas cosas, revivirlas, convertirlas de valores de uso potenciales en valores de uso reales y activos. Lamidos por el fuego del trabajo, devorados por éste como cuerpos suyos, fecundados en el proceso de trabajo según sus funciones profesionales y su destino, estos valores de uso son absorbidos de un modo provechoso y racional, como elementos de creación de nuevos valores de uso, de nuevos productos aptos para ser absorbidos a su vez, como medios de vida por el consumo individual o por otro nuevo proceso de trabajo, si se trata de medios de = producción"^^6^^.
Pero, no hay que olvidar que las dimensiones de la riqueza dependen no sólo de la actividad laboral y la correcta utilización de los productos de trabajo, sino también del correcto empleo de los recursos naturales.
"La naturaleza —subrayaba Marx— es la fuente de los valores de uso (¡que son los que verdaderamente integran la riqueza material!), ni más ni menos que el trabajo, que no es más que la manifestación de una fuerza natural, de la fuerza de trabajo del = hombre"^^7^^.
La existencia de gigantescas riquezas naturales no excluye, ni mucho menos, que se las trate con espíritu ahorrativo, es decir, de buen amo.
Un cálculo minucioso de los recursos naturales, su empleo racional y su protección frente al despilfarro constituyen una de las premisas más importantes, necesarias para multiplicar la riqueza de la sociedad socialista. Por esta razón el Programa del PCUS subraya la necesidad de luchar contra la erosión del suelo, utilizar racionalmente, restablecer y multiplicar las riquezas forestales, fluviales y otros dones de la naturaleza.
Los bienes raíces no son ilimitados. Además, el desarrollo industrial del país da lugar, por lo común, a cierta reducción de las superficies cultivadas, ya que año tras año crecen las áreas destinadas para las necesidades no agrícolas ( construcción industrial, extracción de minerales, construcción de _-_-_
~^^6^^ Ibid., pág. 194.
~^^7^^ C. Marx. = Crítica del programa de Gntha. C. Marx y F. Engcls. Op. cit., t. 19, pág. 13.
55 carreteras, aeródromos y obras hidráulicas y creación de depósitos de agua artificiales). El cuidado de la tierra, significa, en primer lugar, la conservación e incluso la multiplicación de los bienes raíces, en particular, de los campos labrados con ayuda de la aplicación de distintas medidas de mejoramiento del suelo. Los soviéticos se preocupan constantemente de esto. Por otra parte, el cuidado de la tierra significa procurar aumentar su fertilidad económica, es decir, la capacidad de producir cada vez más en un mismo área. El socialismo crea para esto premisas muy favorables, con el desarrollo de la construcción de maquinaria agrícola, de la industria de abonos minerales y otros sectores de la economía nacional, necesarios para formar una firme base material y técnica de la economía agropecuaria. En el socialismo se desarrollan intensamente todos los sectores de la ciencia, en ligazón estrecha con la práctica de la producción de los koljoses y los sovjoses. Todo esto asegura el mejoramiento de las medidas agronómicas, de la fertilidad y del empleo intensivo de los bienes raíces. Como resultado, sólo en diez años (1960--1970) aumentó un 17,2% la producción obtenida de igual área. Si los soviéticos no se hubiesen preocupado de la tierra como enseñaba Lenin, para obtener la producción agropecuaria igual a la de 1970, conservando la fertilidad del año 1960, se habrían necesitado casi 130 millones de hectáreas de tierra más que la utilizada realmente en la URSS. En el noveno quinquenio (1971--1975), merced a una mayor atención hacia el aumento de la fertilidad del suelo, se ahorrarán 15--18 mil millones de rublos, lo que equivale a un 13--16% de la suma total de inversiones a efectuar durante este período en la agricultura.No es menos importante utilizar racionalmente las plantaciones forestales. El bosque no sólo suministra madera, sino que influye esencialmente en el clima, el régimen acuático y la fauna. Casi tres quintas partes de nuestros bosques sirven actualmente para la explotación. Sobre esta base se desarrolla intensamente la industria forestal.
Es importante también repoblar intensamente los bosques y proteger el "oro verde" contra incendios, insectos y empantanamiento.
El empleo incorrecto de los recursos naturales frena el crecimiento de la riqueza social. Por eso, nuestro Estado se 56 desvela por la protección de la naturaleza y ha promulgado varias leyes al respecto.
En todo el mundo inquietan seriamente las deficiencias existentes en el empleo de los depósitos de agua. En algunas partes, a causa de la construcción de obras hidráulicas, se ha obstaculizado el paso de peces a los desovaderos, lo que ha repercutido negativamente en las riquezas pesqueras. Es mayor aún el daño que ocasiona el ensuciamiento de los depósitos de agua con desechos industriales y aguas servidas.
La II sesión del Soviet Supremo de la URSS de la octava legislatura (diciembre de 1970) aprobó los Fundamentos de la legislación acuática que entraron en vigor el 1 de septiembre de 1971. Estos enseñan a cuidar y utilizar racionalmente el agua, que es un don inapreciable de la naturaleza. Si no se preocupa la conservación y la purificación del agua y su reproducción, se pueden agotar los recursos de este líquido vitalmente importante. En tal caso se necesitaría hacer enormes inversiones para restablecer lo que la naturaleza ofrece a los hombres gratuitamente. Por eso, la ley puso bajo la protección del Estado popular los recursos acuáticos del país, determinó las reglas científicamente argumentadas de su utilización y estableció una responsabilidad rigurosa por el ensuciamiento y el despilfarro del agua.
Proteger la naturaleza significa preocuparse de que esta fuente importante de nuestra riqueza sea inagotable.
Esto es particularmente importante para las regiones de la parte europea de la RSFSR, con su industria desarrollada y los recursos naturales relativamente escasos. La proporción de ellos en el total de los recursos de combustible y energéticos del país constituye nada más que un 0,2%; en el de los recursos de aguas potables superficiales, un 2,2%, etc.
Las Directrices del XXIV Congreso del PCUS para el plan de fomento de la economía de la URSS de los años 1971 a 1975 dedican especial atención al empleo racional de los recursos naturales y a una protección mayor de la naturaleza. Se prevé, por ejemplo, un sistema de medidas llamadas a mejorar la economía forestal, utilizar con mayor plenitud los recursos forestales y las tierras del fondo estatal y elevar 57 la fertilidad del suelo, así como la productividad y la composición cualitativa de los bosques. En los años del quinquenio se repoblarán los bosques y se plantarán bosques de protección en un área de hasta 12 millones de hectáreas y se desaguarán bosques en un área de 1.300 mil hectáreas. Se mejora la protección de los bosques contra los incendios.
El XXIV Congreso del PCUS prestó atención a la necesidad de elevar la responsabilidad de las empresas, instituciones y organizaciones por el empleo racional de los recursos naturales —la tierra, las aguas, la atmósfera y los minerales—, así como por la reproducción del mundo vegetal y animal. Es una nueva prueba convincente del desvelo constante del partido por la multiplicación de la riqueza social y por el bien del pueblo.
__ALPHA_LVL2__ MEDIDA DE LA RIQUEZAAl crear y aplicar los instrumentos de trabajo, los hombres desarrollan y perfeccionan sin cesar el proceso de producción en conjunto y cada uno de sus elementos simples, es decir, los factores concretos. Se perfecciona ininterrumpidamente la fuerza de trabajo, se complican y se hacen más eficaces los medios de trabajo y se diversifican los objetos de trabajo. La primera ley determinante de este desarrollo es la ley del ahorro del tiempo.
"Tanto para el individuo aislado como para la sociedad —escribía Marx—, el ahorro del tiempo es el que determina su desarrollo, su consumo y su actividad en todos los aspectos. Todo ahorro se reduce, en última instancia, al ahorro del = tiempo"^^8^^.
Esta ley tiene un carácter universal, es decir, actúa en todas las formaciones socioeconómicas. El tiempo, como forma del ser de la materia, siempre ha tenido una importancia primordial para el desarrollo de la sociedad. "El tiempo —subrayaba Marx— es el espacio del desarrollo humano''. Los resultados de la producción y de toda la actividad vital de los hombres dependen de cómo se emplea este espacio.
_-_-_~^^8^^ C. Marx. = Manuscritos económicos. 1867--1858. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte I, pág. 117.
58Antes de la victoria de la revolución socialista, esta ley actúa como una fuerza espontánea y una tendencia dominante del desarrollo de la sociedad que se infringe constantemente. Incluso en el capitalismo, cuando la divisa de la burguesía consiste en la famosa fórmula de "el tiempo es oro'', el ahorro del tiempo constituye un producto auxiliar del afán de ganancia. Los explotadores tratan de usurpar el ahorro del tiempo, igual que otros bienes.
Otra es la situación en el socialismo. Aquí la sociedad procura conscientemente ahorrar el tiempo, considerando esto como una premisa necesaria para la multiplicación de la riqueza social y el desarrollo de los trabajadores en todos los aspectos. Se cumple la previsión de C. Marx de que, sobre la base de una producción colectiva, "el ahorro del tiempo, igual que una distribución armónica del tiempo de trabajo por los distintos sectores de la producción, sigue constituyendo la primera ley económica. ..
Esto se convierte en una ley incluso en un grado mucho mayor"^^9^^.
El ahorro del tiempo de trabajo tiene primordial importancia para el crecimiento de la riqueza de la sociedad socialista.
¿Por qué esto es así?
El trabajo productivo vivo, además de crear nuevos valores materiaies, sirve, junto con la naturaleza, de fuente de riqueza y de su esencia creadora. En este caso, la base del producto acabado son las materias primas, los productos acabados, las piezas, etc. En el proceso de producción se gastan los instrumentos de trabajo, etc., en cuya creación fue invertido también, en su tiempo, un trabajo. Todo esto significa que en el nuevo producto se trasfieren los gastos del trabajo. Al propio tiempo, en este producto se materializa el trabajo invertido en su creación inmediata.
Esta propiedad del trabajo (la de trasferir el trabajo materializado anteriormente y crear un nuevo valor) se determina por su carácter doble, a cuyo descubrimiento Marx concedió una excepcional importancia para comprender los procesos económicos.
Por una parte, el trabajo se realiza en una forma _-_-_
~^^9^^ Ibid.
59 concreta, necesaria para crear determinados valores de uso, y actúa, en esta cualidad suya, como un trabajo concreto.Por otra parte, todo proceso de trabajo es un proceso de utilización de la fuerza de trabajo y de gasto de la energía física e intelectual del hombre. Este gasto de la fuerza de trabajo del hombre en general, típico de todo trabajo, independientemente de la forma concreta de la actividad laboral Marx lo llamó trabajo abstracto.
Así pues, el trabajo concreto es el trabajo de cierto tipo, mientras que el abstracto es el trabajo humano en general. El trabajo concreto y el trabajo abstracto son las dos caras de una misma medalla. Al crear los valores de uso, el trabajo concreto trasfiere, simultáneamente, al nuevo producto el trabajo abstracto materializado en los medios de producción y materializa nuevas masas del trabajo abstracto. No permite desaparecer sin dejar huella a la energía humana, que se gasta en el proceso de producción. Cualquiera que sea el tipo de riqueza material que consideremos, en él se materializa obligatoriamente el trabajo humano.
Pero el proceso de trabajo transcurre en el tiempo.
"El ser cuantitativo del trabajo —señalaba Marx— es el tiempo de trabajo, exactamente igual que el ser cuantitativo del movimiento es el = tiempo"^^10^^. Debido a que en el proceso de trabajo los hombres interaccionan no sólo con la naturaleza, sino también entre sí, y a que este proceso se opera en las condiciones socioeconómicas determinadas, el trabajo constituye también la medida natural y social del trabajo.
Si el tiempo de trabajo es el ser vivo del trabajo y su medida, éste sirve también de medida de los productos de trabajo en que se materializa. Por eso, la riqueza representa un tiempo inmóvil de trabajo.
Según la definición de Marx, toda riqueza materialmente sólida es sólo una materialización pasajera del trabajo social, "la cristalización del proceso de producción que se mide por el tiempo, es decir, por la medida del movi- miento"^^11^^.
_-_-_~^^10^^ C. Marx. = Contribución a la crítica de la economía política. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 13, pág. 16.
~^^11^^ C. Marx. = El Capital. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 20, parte III, pág. 446.
60En la producción mercantil, en que funciona la mano de obra de distinta calificación y existe cierto aislamiento de los productores, el tiempo laboral, como medida social de la riqueza, actúa en su forma irracional: el valor. Esta forma halla su expresión en el material monetario y se manifiesta como precio. Con la particularidad de que los gastos de trabajo individuales y muy distintos por su calidad, diñase, se reducen, en el proceso de intercambio, a un denominador común. Este denominador "es el empleo de esa fuerza de trabajo simple que todo hombre común posee, por término medio, en su cuerpo, sin necesidad de una especial = educación"^^12^^.
Al actuar durante la producción de cierto valor de uso en su forma concreta, cada forma de trabajo se diferencia cualitativamente del otro. Pero, a pesar de todas estas diferencias, los tipos de trabajo poseen un rasgo común: cada uno de los tipos concretos de trabajo es, al mismo tiempo, un trabajo abstracto. Por eso, todos los tipos de trabajo invertido racionalmente resultan una sustancia del valor.
El producto social global fabricado en nuestra economía nacional en el año 1969 se estimó en 587 mil millones de rublos, de los cuales 261.700 millones correspondían al nuevo valor o la renta nacional, mientras que 325.300 millones, al valor de los medios de producción empleados.
Por consiguiente, la expresión de valor del producto social global significa el trabajo de todos los ocupados en la producción material, invertido en el año 1969, así como el trabajo de los años pasados, materializado en las máquinas, productos semiacabados, piezas y otros factores materiales de producción utilizados y trasladados al nuevo producto global.
Para la creación del valor de uso tiene una gran importancia la calidad del trabajo invertido, mientras que la magnitud del valor se determina por la cantidad del trabajo confrontable con el promedio del trabajo simple.
Cuando decimos que una mesa cuesta 27 rublos, esto significa que en su fabricación se invierte igual cantidad del tiempo de trabajo (si la intensidad del trabajo es _-_-_
~^^12^^ Ibid., t. 23, p\'ag. 53.
61 socialmente normal) que en la extracción de oro cuyo " representante" son 27 rublos.En la producción mercantil socialista, el trabajo es, simultáneamente, un proceso de fabricación de los valores de uso y de creación del valor. Su doble carácter halla su manifestación en el doble carácter del proceso de producción. Para este proceso lo importante es cómo se realiza el trabajo y lo qué él produce. No menos importante es cuánto tiempo dura el trabajo y cuáles son los gastos de la energía humana necesarios para crear unos u otros valores de uso.
Se comprende que, para las demás condiciones iguales, la sociedad es tanto más rica cuanto mayor cantidad produce en una unidad de tiempo.
Por ejemplo, según los datos del balance intcrsectorial, para la producción de alimentos se gasta, en la economía de la Unión Soviética, la labor de 32.400.000 trabajadores anuales (en la agricultura, 23.800.000; en la industria alimentaria, 2.600.000; en otros sectores de la industria, 1.700.000; en el transporte, el abastecimiento y el comercio, 4.300.000). Para la fabricación de ropa y calzado se invierte la labor de 8.700.000 trabajadores anuales. Así pues, para alimentar, vestir y calzar a la población de nuestro país, deben trabajar todo el año más de 41 millones de personas, es decir, más de un 37% de todos los ocupados en la economía nacional.
Sólo para la producción de carne y sus derivados se gasta la labor de 9.200.000 trabajadores anuales. Estos gastos influyen, en medida decisiva, en los precios de los correspondientes valores de uso. La elevación sucesiva de la productividad del trabajo permitirá satisfacer mejor, con sus inversiones mínimas, las demandas de la población en cuanto a estos importantes productos alimentarios. Simultáneamente se irán disminuyendo sus precios.
"La riqueza real —escribía Marx— consiste en. . . crear en el menor tiempo posible la mayor plétora posible de riqueza = material"^^13^^.
En las empresas de Moscú y otras ciudades de nuestro país se ha desplegado últimamente un movimiento de masas por la utilización altamente productiva de cada minuto del _-_-_
~^^13^^ Ibid., t. 2(i, parte III, pág. 2G5.
62 tiempo de trabajo. ¿Por qué? Puesto que el tiempo es irreversible y, por consiguiente, el tiempo de trabajo no utilizado productivamente es una riqueza perdida para siempre.En diferentes épocas históricas, la ley del ahorro del tiempo se ha manifestado en distintas formas y ha influido en la producción de diferentes modos (la coacción directa al trabajo, la lucha competitiva, el lucro, etc.). El resultado de su acción en la esfera productiva es siempre la reducción del ciclo de producción y del tiempo de trabajo. Correspondientemente aumenta el tiempo libre. Bajo el capitalismo, la burguesía considera monopolio suyo el tiempo libre y trata de convertir toda la ganancia obtenida a cuenta del crecimiento de la productividad del trabajo en un tiempo adicional de trabajo, que se realiza en la ganancia. En el socialismo, el tiempo libre constituye de por sí una riqueza del que disfrutan los trabajadores. A primera vista, esta riqueza es imperceptible, pero su importancia acrece a cada año. Él concepto del tiempo libre no significa todo el tiempo extralaboral, sino aquella parte suya que queda a disposición de los trabajadores para "descansar, superarse y ejercer sus derechos como hombre, miembro de familia y = ciudadano"^^14^^.
Si el tiempo en general es un espacio del desarrollo humano, el tiempo libre constituye la parte singularmente importante de este espacio. Esto lo muestra palmariamente el esquema del presupuesto general del tiempo (cuadro 1).
Al subrayar que en la fase superior del comunismo, la riqueza real será la fuerza productiva desarrollada de todos los individuos, Marx dedujo: "Entonces, la medida de la riqueza no será ya, ni mucho menos, el tiempo de trabajo, sino el tiempo = libre"^^15^^.
Ya en el socialismo, el tiempo libre se convierte, en medida de la riqueza social. Se trata de que el tiempo libre aumenta en función directa con la elevación de la productividad del trabajo y del crecimiento de la riqueza social y desempeña, al mismo tiempo, un papel importante en la creación de bienes materiales, constituyendo la premisa necesaria para "el pleno desarrollo del individuo que influye _-_-_
~^^14^^ V. I. Lenin. Nueva ley fabril. O.C., t. 2, pág. 299.
~^^15^^ C. Marx. = Manuscritos económicos. 1867--1858. C. Marx y F. Engels. Op. cit., t. 46, parte II, pág. 217.
63 Cuadro 1 Fondo general del tiempo de los trabajadores tiempo de trabajo (de un 24 a un 25%) tiempo extralaboral (del 76 al 75%) tiempo relacionado con el trabajo en la producción tiempo necesario para el trabajo casero y otros quehaceres tiempo necesario para la satisfacción de las demandas fisiológicas naturales tiempo libre Tiempo de trabajo Traslado al lugar Compra de víveres Cuidado personal Cumplimiento de efectivo de trabajo y reCompra de artícuAlimentación ( comencargos sociales Intervalos reglagreso del mismo los no alimentiprendido el tiemAutodidáctica mentados en el Gastos del tiempo cios po de comida en Educación de hijos trabajo Estadías y gastos desde la entrada en la empresa hasPreparación de comida el trabajo) Descanso y diversiones improductivos del tiempo de trabajo ta el comienzo del trabajo y desde la terminación del Cuidado del local, mueble, aparatos Actividad creadora y de aficionados mismo hasta la saCuidado de ropa, calCultura física y delida zado portes Cuidado de niños Estudios Trabajo en la hacienda personal au